Desde las 00:01 del día 1 de octubre de 2025, Estados Unidos vive un “cierre de Gobierno” ¿Qué significa? Que el Congreso no logró alcanzar un acuerdo en tiempo para aprobar los recursos que mantienen funcionando a las diferentes agencias federales, ni tampoco una prórroga. Mientras no haya un arreglo, muchos trámites y servicios se ponen “en pausa”, y cientos de miles de personas que trabajan para el Gobierno se quedan temporalmente en casa y, sin paga.
Aunque hoy podría causar sorpresa, los cierres presupuestarios no son inéditos en la historia contemporánea de los Estados Unidos. Desde 1977 comenzaron a contabilizarse algunos de ellos sin una interrupción real del funcionamiento del Gobierno,[1] pero la práctica de parálisis operativa se formalizó a partir de 1980, tras una serie de dictámenes jurídicos del entonces fiscal general Benjamin Civiletti, que determinaron que el Gobierno no podía gastar sin una asignación explícita del Congreso.[2]
¿Qué es un “cierre de Gobierno” y qué lo habilita?
En términos llanos, un cierre de Gobierno es el resultado de quedarse sin autorización legal para gastar y, por ley, las agencias del Gobierno tienen que poner en pausa casi todo lo que no sea estrictamente indispensable. La base legal es la Antideficiency Act, una antigua norma (de 1884, aunque con reformas).
Durante esta interrupción el personal federal se divide en dos grupos: los “furloughed”, que son enviados a casa sin trabajar ni cobrar mientras no haya presupuesto, y los “excepted”, que deben seguir trabajando porque realizan funciones esenciales (como militares, controladores aéreos, agentes fronterizos y personal de emergencias) aunque el pago de sus salarios tampoco es inmediato y depende de la reasignación de fondos. Desde 2019, una ley (Government Employee Fair Treatment Act) garantiza que ambos grupos recibirán su pago retroactivo cuando se reabra el Gobierno, pero durante el cierre los primeros están inactivos y los segundos mantienen al país funcionando sin remuneración temporal.[3]
En la práctica, la regla general es proteger ante todo la vida y la seguridad, por eso continúan en operación determinadas áreas (defensa, tráfico aéreo, fronteras y aduanas).[4] Sin embargo, trabajar sin cobrar genera presión y se notan tensiones: menos personal disponible, turnos más largos y, a veces, interrupciones puntuales. Cada dependencia tiene un plan de contingencia listo para activar apenas se inicia el cierre, y eso se traduce en priorizar lo esencial y cerrar o reducir temporalmente lo que puede esperar.[5]
Ahora bien, el cierre de 2025 contiene un elemento adicional para las y los empleados del Gobierno federal. La Oficina de Administración y Presupuesto ordenó a las agencias prepararse para reducciones permanentes de personal (conocidas como “reduction-in-force” o RIF), instrucción que representa una medida más drástica que el furlogh.[6]
Un poco de historia siempre viene bien. Desde 1976, cuando se modernizó el proceso presupuestario, Estados Unidos vive una especie de ritual anual. Antes del 1 de octubre, el Congreso tiene que aprobar los recursos con los que operarán las agencias federales. Cuando no llega el acuerdo a tiempo, aparece la llamada brecha de financiamiento que coloca “en pausa” al Gobierno.[7] Al principio, en los años setenta, los retrasos no siempre significaban parar la maquinaria estatal, pero a partir de los ochenta y noventa todo cambió. Así, puede recordarse el cierre de Gobierno bajo la Presidencia de Bill Clinton que, durante 21 días, dejó al país en parálisis. En 2013, durante el mandato de Barack Obama, el Gobierno se paralizó por 16 días ante desacuerdos por la financiación del “Obamacare”.[8] Sin embargo, el cierre más prolongado se produjo entre 2018 y 2019, cuando la primera administración del presidente Donald Trump enfrentó una disputa por los fondos destinados a la construcción del muro fronterizo, lo que ocasionó una interrupción de 35 días.[9]
Estos episodios tienen sus peculiaridades. A veces el cierre afecta a casi todo el Gobierno; otras no, porque algunas partidas de gasto ya estaban aprobadas. Cambian también las tácticas: hay años con prórrogas temporales para ganar tiempo y otros con “minipaquetes” que financian áreas específicas.[10] Lo que se repite es que, al final, el Congreso suele aprobar el pago retroactivo y los servicios se reanudan de golpe mientras las oficinas intentan ponerse al día.[11]
El episodio actual, nuevamente con el presidente Donald Trump, se produjo al iniciar el año fiscal sin prórrogas ni leyes de gasto aprobadas, en medio de choques sobre niveles presupuestarios y prioridades como los subsidios de salud. Desde la madrugada del 1 de octubre, el conocido guion se ha repetido: personal enviado a casa o trabajando sin paga, demoras para viajeros, proveedores esperando autorizaciones y oficinas públicas con operaciones limitadas.[12] La experiencia de cierres anteriores muestra que cuanto más se prolonga la pausa, más se sienten los efectos en la vida diaria y mayor es la presión política para llegar a un acuerdo.[13]
¿Qué efectos produce el cierre de Gobierno en el día a día?
El Gobierno federal provee el 1.8% del total de empleos en Estados Unidos. Los últimos informes estiman que cerca de 900 mil empleados federales han sido enviados a sus hogares,[14] mientras que otros 750 mil siguen trabajando sin salario inmediato.[15] Además, el Gobierno ha confirmado poco más de 4,000 despidos y ha advertido que podrían superar los 10,000 si la situación se prolonga.[16] En respuesta, un juez federal en San Francisco ha frenado temporalmente los despidos masivos, alegando posibles motivaciones políticas y violaciones a los derechos laborales.[17] Estas acciones reflejan el carácter inusualmente severo del cierre actual.

El cierre no solo significa despidos y falta de dinero para consumir. Profundizando más, la vida diaria de millones de personas se ve alterada en formas sutiles pero persistentes. Por ejemplo, volar se ha vuelto más lento y tenso: los agentes de seguridad y controladores aéreos trabajan sin cobrar, lo que ha provocado ausencias y retrasos para las y los viajeros.[18] En tierra firme, los efectos son igualmente visibles, los museos del Smithsonian y el Zoológico Nacional ya han cerrado y los parques nacionales apenas funcionan con personal mínimo. Ello se traduce en centros de visitantes cerrados, poca seguridad y servicios sanitarios deteriorados.
En las oficinas públicas, la actividad es desigual. Los pagos del Seguro Social y de Medicare siguen fluyendo, protegidos por su carácter obligatorio. Sin embargo, las oficinas que atienden al público operan a medias y programas, como los que garantizan alimentos a millones, podrían enfrentar interrupciones si el cierre se extiende.[19] Hasta ahora, la administración ha logrado mantener en marcha los trámites de pasaportes y visas, considerados esenciales, con tiempos de espera similares a los de hace un mes. No obstante, cuando estas oficinas comparten edificios con agencias cerradas, los retrasos son inevitables. Lo mismo ocurre en el comercio: aunque las aduanas y el control fronterizo siguen operando, el personal reducido complica el flujo y aumenta la fricción en cruces y logística internacional.[20]
Para el campo, octubre llegó con una mala noticia: el Departamento de Agricultura suspendió pagos por desastres y préstamos a productores, en un mes clave para transferencias y cosechas.[21] Mientras tanto, la agencia que recauda impuestos (IRS) procesa lo básico, pero deja sin atención directa a quienes necesitan ayuda especializada para el pago de sus impuestos.[22]
En medio de este panorama, las fuerzas armadas han recibido protección. La Casa Blanca autorizó la reasignación de 6,500 millones de dólares de fondos no gastados en investigación y desarrollo para seguir pagando a las tropas, aliviando así la presión inmediata. Algunos elementos de seguridad, como los agentes especiales de la Oficina de Investigación Federal (FBI, en inglés), siguen recibiendo sueldos, pero miles de empleados civiles permanecen sin ingresos.[23]
Incluso los reguladores del sistema financiero han tenido que adaptar su funcionamiento. La Comisión del Mercado de Valores (SEC, en inglés), por ejemplo, habilitó un mecanismo de emergencia para que ciertas ofertas públicas pudieran avanzar sin revisión inmediata.[24] Todo esto ocurre mientras la capital del país, Washington, D.C., ve cerradas sus visitas oficiales al Capitolio y la Casa Blanca, y sus turistas deambulan por una ciudad que parece suspendida en el tiempo.[25]
Impactos económicos, institucionales y regionales
De esta forma, el cierre ha activado una cadena de efectos económicos, institucionales y regionales de gran alcance. En el plano interno, un cierre breve del Gobierno suele tener un impacto limitado, más cercano a una molestia operativa que a una amenaza macroeconómica. En cambio, una pausa prolongada puede frenar el crecimiento, aunque sus efectos tienden a revertirse si se reactiva pronto. Se estima que cada semana de cierre resta alrededor de 0.1 puntos porcentuales al crecimiento anualizado del producto interno bruto (PIB) de Estados Unidos. En un escenario más concreto, una paralización durante el cuarto trimestre de 2025 podría reducir el PIB en 0.15 puntos, con una recuperación similar en el primer trimestre de 2026. A modo de antecedente, un cierre anterior redujo el PIB en 0.1% en un trimestre (unos 3 mil millones de dólares) y en 0.2% en el siguiente (alrededor de 8 mil millones), de los cuales se perdieron de forma permanente cerca de 3 mil millones.[26]

Desde la perspectiva institucional, este cierre desnuda la vulnerabilidad estructural del sistema presupuestal estadounidense: cuando el Congreso no alcanza un acuerdo, partes enteras del aparato estatal entran en hibernación. El intento de despidos masivos durante este episodio ha desatado batallas legales y abierto grietas en la legitimidad política del proceso.
La Casa Blanca ha enmarcado el episodio como una acción de austeridad, presentando el estancamiento presupuestario como una oportunidad para eliminar programas que considera innecesarios. En el frente comunicativo, la estrategia incluye responsabilizar públicamente a los demócratas del bloqueo, insistiendo en los altos costos diarios del cierre y reforzando esa narrativa a través de un sitio web oficial con datos económicos.[27] Por su parte, los demócratas sostienen que no aceptarán reabrir el Gobierno con medidas parciales o selectivas (por ejemplo, solo Defensa) y que la salida debe ser un acuerdo más amplio y bipartidista que proteja programas civiles clave e incluya extender subsidios de salud del Affordable Care Act(ACA, o mejor conocido como Obamacare). En sus mensajes públicos culpan al presidente Trump y a los republicanos por los despidos y de usar el cierre como palanca política.[28]
Las repercusiones no se detienen en las fronteras del país. México y Canadá, como socios comerciales y vecinos directos, ya perciben los efectos en sus corredores logísticos. Las operaciones aduaneras ralentizadas y los retrasos en la entrega de productos amenazan la fluidez del comercio trilateral. Las y los inversionistas, atentos a cada señal, aplazan decisiones mientras evalúan la estabilidad regional.[29] En el terreno fronterizo, la cooperación en migración y seguridad también se resiente ante la reducción operativa de las agencias estadounidenses.
¿Qué hacen otros países para evitar interrupciones operativas?
A diferencia del caso estadounidense, muchas democracias han establecido mecanismos institucionales que garantizan la continuidad operativa del Estado incluso sin un presupuesto aprobado. Mediante herramientas como fondos de emergencia, autorizaciones transitorias o marcos constitucionales de excepción se impide que un congelamiento legislativo detenga funciones esenciales.
Por ejemplo, en el Reino Unido, el Tesoro puede anticipar recursos de un fondo establecido para servicios urgentes antes de que el Parlamento apruebe el presupuesto formal. Canadá aplica un sistema similar cuando el Legislativo está disuelto, como ocurrió entre abril y junio de 2025. Australia, por su parte, recurre a leyes de provisión temporales si las asignaciones principales no se aprueban a tiempo.[30] Francia combina herramientas constitucionales y legales para evitar bloqueos, incluso en contextos de alta fragmentación política como el actual. Si no se aprueba el presupuesto dentro del plazo, el Ejecutivo puede recurrir a medidas excepcionales previstas en la Constitución o incluso adoptar el presupuesto por ordenanza.[31]Estos mecanismos, en conjunto, muestran soluciones para proteger el funcionamiento básico del Estado más allá de las disputas políticas.
Algunas reflexiones sobre el “apagón” estadounidense y sus implicaciones para México
Como vemos en nuestro vecino del norte, este “apagón” tiene efectos muy diversos que no se quedan del otro lado de la frontera. Cuando Estados Unidos entra en modo ahorro, se resienten cadenas de suministro, el turismo, la publicación de datos que usan nuestras y nuestros analistas y, en general, el pulso de la economía con la que comerciamos todos los días.

El caso estadounidense también deja lecciones sobre previsibilidad y manejo responsable del gasto. En México, nuestro andamiaje legal fue construido para dar continuidad: aquí no existe la figura del “cierre de Gobierno”. Tenemos un calendario exigente que nos obliga a llegar a tiempo: el Ejecutivo entrega el paquete económico en septiembre y el Congreso debe aprobar y publicar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos antes de que comience el año. Después, Hacienda comunica, distribuye y calendariza los recursos para que las dependencias sigan operando sin pausas. Esa arquitectura, forjada con años de aprendizaje institucional, busca que los debates duros se resuelvan en el Congreso, mientras los servicios para la gente continúan día con día.
Ahora bien, a nivel federal aún no existe una cláusula expresa de “reconducción” que, por ejemplo, permita prorrogar automáticamente el presupuesto anterior si, por alguna razón extrema, no se aprobara el nuevo a tiempo. No ha ocurrido porque el diseño empuja a la aprobación dentro del plazo establecido, pero la ausencia de esa válvula formal de continuidad es un recordatorio de que debemos seguir perfeccionando nuestras reglas para blindar certidumbre. Aprender también significa mejorar lo que ya tenemos.
Hacemos votos para que la situación en los Estados Unidos se resuelva pronto y en las mejores condiciones para su población, y para los miles de connacionales que viven en ese territorio. Lo deseamos, además, por la certidumbre que merece la amplia red de interconexiones que compartimos con nuestro vecino: seguridad, finanzas, migración, comercio y tantos vínculos que nos unen todos los días.
Y a nuestra gente, a las familias, a quienes trabajan y estudian, un mensaje sencillo: pueden estar tranquilos. México tiene instituciones que garantizan la continuidad de los servicios y, al mismo tiempo, la madurez para mejorar aquello que haga falta. Sigamos informados, participando y cuidándonos entre todas y todos. Con ciudadanía activa e instituciones que rinden cuentas, siempre habrá esperanza.
Fuentes:
[1] U.S. Government Accountability Office (GAO), “Shutdowns/Lapses in Appropriations”. Consultado el 16 de octubre de 2025, Disponible en https://www.gao.gov/legal/appropriations-law/lapses-in-appropriations
[2] U.S. GAO, “Antideficiency Act”, Consultado el 16 de octubre de 2025, Disponible en https://www.gao.gov/legal/appropriations-law/resources “Carter, Civiletti, and the birth of the shutdown: America´s political gridlock explained”, 2 de octubre de 2025. The Business Standard, “Carter, Civiletti, and the birth of the shutdown: America’s political gridlock explained”. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.tbsnews.net/explainer/carter-civiletti-and-birth-shutdown-americas-political-gridlock-explained-1251166
[3] U.S. Office of Personnel Management, “Guidance for Shutdown Furloghs”, septiembre de 2025, Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.opm.gov/policy-data-oversight/pay-leave/reference-materials/guidance-for-shutdown-furloughs-sep-28-2025/?
[4] Rozen Courtney & Andy Sullivan, “US Government Shutdown what is open and what is closed”, Reuters, 1 de octubre de 2025. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.reuters.com/world/us/us-government-shutdown-what-is-open-what-is-closed-2025-10-01/
[5] Kevin Freking, “What happens now that a government shutdown is underway”, AP News,1 de octubre de 2025. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://apnews.com/article/government-shutdown-chuck-schumer-20e54a0f5e4fee909d0f9ea2c07c15e1
[6] USA Facts, “Everything you need to know about a government shutdown”. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://usafacts.org/articles/everything-you-need-to-know-about-a-government-shutdown/
[7] “Factbox: A look at past U.S. government shutdowns”, Reuters, 16 de enero de 2018. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.reuters.com/article/world/us-politics/factbox-a-look-at-past-us-government-shutdowns-idUSKBN1F52T4/
[8] Ibid.
[9] U. S. Congress, “Past Government Shutdowns: Key Resources”, 30 de octubre de 2025. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.congress.gov/crs-product/R41759
[10] Mary Clare Jalonick, “A look at previous government shutdowns and how they ended”, AP News, 29 de septiembre de 2025. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://apnews.com/article/government-shutdowns-history-schumer-trump-f442ba1392fab3e7cab37756302e829c
[11] Kevin Freking, Op. Cit.
[12] Ibid.
[13] Any Sullivan, “Why would the US government shut down”, AP News, 29 de septiembre de 2025. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.reuters.com/legal/government/why-would-us-government-shut-down-2025-09-29/
[14] National Federation of Federal Employees, “Key Lawmaker Says 900,000 Federal Workers to be Furloughed in Shutdown; Pay Reimbursement Highly Unlikely”. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://nffe.org/nffe_news/key-lawmaker-says-900000-federal-workers-to-be-furloughed-in-shutdown-pay-reimbursement-highly-unlikely/
[15] U.S. Congress, “Potential Effects of a Federal Government Shutdown”, 30 de septiembre de 2025. Disponible en https://www.cbo.gov/system/files/2025-09/61773-Government-Shutdown.pdf
[16] Irie Sentner, “White House: Shutdown layoffs will be ‘north of 10,000”, Politico, 15 de octubre de 2025. Disponible en https://www.politico.com/news/2025/10/15/shutdown-layoffs-10-000-00609830
[17] Alexandra Koch, “Judge temporarily blocks Trump admin layoffs of thousands of federal workers during government shutdown”, Fox News, 15 de octubre de 2025. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://www.foxnews.com/politics/judge-temporarily-blocks-trump-admin-layoffs-thousands-federal-workers-during-government-shutdown
[18] USA Facts, “Everything you need to know about a government shutdown”, op. cit.
[19] Geoff Mulvihill, “Food assistance is safe through October, but it may be at risk if the shutdown continues”, AP News, 6 de octubre de 2025. Disponible en https://apnews.com/article/shutdown-food-aid-snap-november-417bd9a473701b6334491c9e6e28a1c4
[20] Courtney Rozen, “US government shutdown: What is open, what is closed”, Reuters, 1 de octubre de 2025. Disponible en https://www.reuters.com/world/us/us-government-shutdown-what-is-open-what-is-closed-2025-10-01/
[21] U.S, Department of Agriculture, “Lapse of Funding Plan (As of September 30, 2025)”. Disponible en https://www.usda.gov/sites/default/files/documents/fy2026-usda-lapse-plan.pdf
[22] Andrew Strelka, “The 2025 US Government Shutdown: Update on IRS Operations”, 13 de octubre de 2025. Disponible en https://www.jdsupra.com/legalnews/the-2025-us-government-shutdown-update-4196318/
[23] Jory Heckman, “Budgetary Twister:’ Trump administration pushes limits to pay federal law enforcement amid shutdown”, Federal News Network, 16 de octubre de 2025. Disponible en https://federalnewsnetwork.com/government-shutdown/2025/10/budgetary-twister-trump-administration-pushes-limits-to-pay-federal-law-enforcement-amid-shutdown/
[24] Eversheds Sutherland, “SEC operations during the government shutdown”, 1 de octubre de 2025. Disponible en https://www.eversheds-sutherland.com/en/global/insights/sec-operations-during-the-government-shutdown
[25] Washington D. C. “Sobre visitar Washington, DC durante el cierre gubernamental”. Consultado el 16 de octubre de 2025 en https://washington.org/es/dcisopen/government-shutdown-things-to-know
[26] David Wessel, “What is a government shutdown?”, Brookings, 6 de octubre de 2025. Disponible en https://www.brookings.edu/articles/what-is-a-government-shutdown-and-why-are-we-likely-to-have-another-one/
[27] The White House, “Democrats Have Shut Down the Government”, s.f. Consultado el 17 de octubre de 2025 en https://www.whitehouse.gov/government-shutdown-clock/
[28] Stephen Groves, “Senate Democrats, holding out for health care, reject government funding bill for 10th time”, AP News, 16 de octubre de 2025. Disponible en https://apnews.com/article/government-shutdown-trump-democrats-congress-02382f77ea1ba72896148555a75dc075
[29] Paloma Duran, “US Government Shutdown Worsens, Alarming Mexican Businesses”, Mexico Business, 9 de octubre de 2025. Disponible en https://mexicobusiness.news/trade-and-investment/news/us-government-shutdown-worsens-alarming-mexican-businesses
[30] Hope O’Dell, “Government Shutdowns…” op. cit.
[31] John Leicester, “Embattled French Prime Minister Sébastien Lecornu survives no-confidence votes in Parliament”, AP News, 16 de octubre de 2025. Disponible en https://apnews.com/article/france-politics-sebastien-lecornu-parliament-e3297b41977f46aca1cb0d18b919724a



