Vivimos tiempos complicados, por decir lo menos. La humanidad enfrenta, de manera simultánea, emergencias climáticas, económicas, bélicas e incluso tecnológicas (como ocurre con los ciberdelitos) que rebasan la capacidad de cualquier Estado para dar respuestas en solitario. Seamos claros y sinceros, el multilateralismo no es un “lujo” diplomático, sino el único camino verdaderamente plausible para enfrentar problemas que son, por su propia naturaleza, globales.[1]
El derecho internacional y sus instituciones sólo adquieren eficacia cuando los países están dispuestos a cooperar, a sujetarse a reglas comunes y a asumir responsabilidades compartidas.[2] Sin embargo, el mapa geopolítico de hoy nos muestra diversas fracturas. De un lado, gobiernos y bloques que optan por replegarse en el nacionalismo económico y la desconfianza y, del otro, quienes, a pesar de todas las dificultades, siguen apostando por la cooperación, la paz, el diálogo y la construcción de soluciones colectivas para problemas compartidos. La reciente COP30 en Brasil y la Cumbre del G20 en Sudáfrica son dos ejemplos que ilustran con plena claridad estas fracturas, pero también las potencialidades aún existentes en el multilateralismo.
Ser estratégicos no implica renunciar a la esperanza. Significa reconocer que hay resistencias, intereses encontrados y bloques que quieren ir por su cuenta, pero también asumir que, si renunciamos a los esfuerzos colectivos, ninguna respuesta aislada será suficiente para los grandes desafíos globales. Hacemos votos para retomar el rumbo coherente, el del sentido común: cooperar para que a todos nos vaya mejor en un mundo que es, al final, nuestra casa.
La COP30 en Belém o el multilateralismo climático bajo presión
La Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) es el órgano de vigilancia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, firmada en la Cumbre de Río de 1992 (y de la que nuestro país es miembro). Cada año, los Estados firmantes se reúnen para evaluar los avances, ajustar las reglas y acordar nuevas metas frente al calentamiento global.[3] A lo largo de sus 30 ediciones ha sido el espacio en el que medidas emblemáticas se han construido de forma colectiva, en especial el Protocolo de Kioto de 1997, que por primera vez fijó objetivos de reducción para los países industrializados y el Acuerdo de París de 2015, que estableció el límite de 1.5 °C (como aumento a la temperatura respecto a los niveles preindustriales), las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) como instrumentos de compromiso[4]y el fondo de “pérdidas y daños” destinado a países vulnerables que ya resienten los efectos del cambio climático.[5] Naturalmente, la COP no resuelve por sí sola la crisis climática, pero es el espacio multilateral donde se consensan las reglas y estrategias globales para hacerle frente.

Bajo este escenario, la COP30 fue un espejo de la crisis actual del multilateralismo climático. Estados Unidos (EUA) no designó una delegación federal de alto nivel, después de que Donald Trump ordenara por segunda vez la retirada de su país del Acuerdo de París, enviando una señal deliberada de distanciamiento frente a la defensa climática global.[6] Es, en buena medida, la materialización de ese “péndulo” (al que ya nos hemos referido en otras ocasiones)[7] que también se repite en la política ambiental internacional: en un momento se avanza fortaleciendo las reglas y compromisos compartidos, para luego replegarse bajo esquemas soberanistas o, inclusive, negacionistas.[8]
En Belém pudo verse con claridad, de una parte, el bloque de los grandes emisores y potencias exportadoras de combustibles fósiles que llegaron decididos a frenar cualquier avance sustantivo sobre el fin del carbón, el petróleo y el gas. Es el sector que, en los hechos, apuesta por retrasar al máximo una transición energética profunda, aunque eso implique acercarnos a escenarios de mayor riesgo climático. Del otro lado, se articuló un frente integrado por países latinoamericanos, la Unión Europea (UE), pequeños Estados insulares y naciones especialmente vulnerables que defendieron una posición más ambiciosa expresada en compromisos claros de salida a la era de los combustibles fósiles, más velocidad en la reducción de emisiones y reglas más firmes para orientar las inversiones hacia energías limpias.[9]
La declaración final de la COP reflejó esta fractura. El texto evitó incluir un compromiso explícito que, de momento, permita superar el empleo de los combustibles fósiles, pese a la presión del bloque más progresista. Un dato crudo es que el multilateralismo climático, tal como está hoy, es incapaz de avanzar en una ruta clara que permita superar la era de las energías contaminantes en los términos que la ciencia recomienda.[10] Ahora bien, también hay luces dentro de la aparente oscuridad. De tal forma, los resultados no fueron totalmente negativos. La COP30 permitió destrabar temas que venían rezagados, así, por ejemplo: se dio un nuevo impulso al financiamiento para la adaptación, se fortaleció la puesta en marcha del fondo de pérdidas y daños y se avanzó en una hoja de ruta financiera para movilizar, hacia 2035, recursos cercanos a 1.3 billones de dólares anuales.[11]
Por cierto, dentro de la COP30, la actuación de México tuvo un papel significativo, pues coincidió con la tercera entrega de los NDC. El Gobierno de la Cuarta Transformación, encabezado por nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, llegó a Belém con la NDC 3.0 como carta de presentación de un país que, fiel a su historia revolucionaria, busca hacer las cosas de manera distinta: más social, humana y sensible con las necesidades de la gente. Así, por primera vez, México fijó metas absolutas de emisiones hacia 2035 y las enlazó con la agenda de justicia social que ya ha marcado estos años de profundo cambio. No es ninguna casualidad, se trata de la visión de una presidenta que, además de científica, está comprometida con el medio ambiente y con las mayorías, para quien la política climática sólo tiene sentido si mejora la vida de las personas, empezando por quienes menos tienen.[12]

La propuesta de nuestro país plantea un equilibrio entre objetivos que suelen presentarse como opuestos: descarbonizar la economía, cuidar los ecosistemas y reducir la pobreza. Se trata de una herramienta que finalmente se aventura a ir más allá de los fríos datos sobre la disminución de toneladas de CO₂; está impregnada del humanismo mexicano que reconoce, con nombres y rostro, que los efectos del cambio climático se traducen en pérdida de vivienda, cosechas, infraestructura, desplazamientos forzados y vulnerabilidad creciente para comunidades rurales, pueblos indígenas y colonias periféricas en todo el mundo.[13]
Nuestra NDC 3.0 se organiza en cinco componentes: mitigación, adaptación, pérdidas y daños, condiciones habilitadoras y medios de implementación. De especial relieve es que ya se contempla el capítulo de pérdidas y daños, algo coherente con nuestra realidad que año tras año nos expone a huracanes, sequías e inundaciones.[14] Además, adopta un enfoque territorial, la acción climática se concibe “de lo local a lo nacional”, con las 32 entidades federativas como actores centrales. Desde la trinchera climática el mensaje político de nuestro país es contundente.[15] México es un actor comprometido con el multilateralismo, pero desde una perspectiva propia, en la que la política climática se entiende como parte de un proyecto más amplio de transformación humana y social.
El G20 en Sudáfrica o la cooperación económica en un mundo fragmentado
El Grupo de los 20 (G20) es el principal foro de coordinación macroeconómica global, reúne a 19 países, la UE y, recientemente, la Unión Africana (UA), concentrando alrededor del 85% del PIB mundial, tres cuartas partes del comercio global y cerca de dos tercios de la población del mundo.[16] Nació en 1999 como un espacio de diálogo entre economías sistémicas y, desde la crisis financiera de 2008, se consolidó como la mesa donde se discuten estabilidad financiera, deuda, reforma de las instituciones multilaterales, transición energética y desarrollo sostenible.[17]

En 2025 le tocó a Sudáfrica encabezar el G20 y organizar, por primera vez en la historia del foro, una cumbre de líderes en suelo africano. La reunión se celebró en Johannesburgo, los días 22 y 23 de noviembre, bajo el lema “Solidaridad, igualdad y sostenibilidad”, con una agenda centrada en resiliencia ante desastres, sostenibilidad de la deuda, transición energética justa, cadenas de valor de minerales críticos y reforma de los bancos multilaterales de desarrollo.[18] Desde la presidencia sudafricana se buscó transmitir la idea de que tanto África como el Sur global, no pueden ni deben seguir siendo vistos como los proveedores de materias primas o zonas de sacrificio para el norte rico del planeta, sino como socios con voz propia en el diseño de las reglas económicas y financieras del siglo XXI.[19]
Sin embargo, la cumbre también fue víctima de la crisis del multilateralismo. EUA decidió boicotear el encuentro, el presidente Donald Trump no acudió y su Gobierno anunció que no participaría en un G20 presidido por Sudáfrica, acusando al país de cometer “genocidio” contra la población blanca.[20] Pese a esas tensiones, los demás miembros lograron lo que muchos consideraban improbable: aprobar un documento de 122 puntos que reafirma la cooperación multilateral frente a desafíos compartidos.[21] En él se recogen compromisos sobre resiliencia ante desastres, sostenibilidad de la deuda, transición energética justa, financiamiento climático, cadenas de valor de minerales críticos, reforma de los bancos multilaterales y fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional.[22]
Como ocurrió en Belém, aquí también fueron claros los bloques en tensión. De un lado, países que prefieren un enfoque más fragmentado, apoyado en acuerdos bilaterales y en la defensa rígida de sus intereses inmediatos; del otro, varios países latinoamericanos, la UE y buena parte del África invitada que insistieron en la “solidaridad, igualdad y sostenibilidad” como base de la cooperación. El texto de la declaración final también refleja ese equilibrio inestable pues resulta menos ambicioso de lo que desearían los sectores más progresistas, pero más avanzado de lo que hubieran preferido quienes apuestan por debilitar el multilateralismo.
En este tablero, México volvió a desempeñar un papel coherente con la línea que ha venido sosteniendo en los años de la Cuarta Transformación. En representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, reiteró que la paz y la estabilidad sólo pueden construirse si se garantizan empleos dignos, salarios justos y condiciones de vida adecuadas para todas las personas en sus comunidades de origen.[23] En las sesiones, la delegación mexicana subrayó que el bienestar económico y la cooperación para el desarrollo son responsabilidades compartidas entre las naciones, y que la acción climática debe estar guiada por la equidad, la justicia intergeneracional y la centralidad de los derechos humanos.[24]

Nuestro país llevó al G20 la misma lógica humanista que ha marcado su agenda interna y su NDC 3.0 presentada en la COP30. En este sentido, la economía y las finanzas internacionales deben estar al servicio de las personas, empezando por quienes han quedado rezagados por décadas de desigualdad, endeudamiento y crisis recurrentes. En Johannesburgo, nuestra delegación insistió en que la transición energética justa, el alivio de la deuda de los países de menores ingresos y la movilización de financiamiento tampoco son meras cuestiones técnicas, sino condiciones mínimas para un desarrollo compartido que no deje a nadie atrás.[25]
Reflexiones finales: entre el escepticismo y la responsabilidad compartida
La COP30 en Belém y el G20 en Sudáfrica nos demuestran que el mundo atraviesa una fase de enorme incertidumbre, pero el multilateralismo sigue siendo el único camino razonable para enfrentar problemas que, por definición, no caben dentro de las fronteras de un solo país. El “péndulo” entre cooperación y repliegue está ahí, visible, pero también lo está la certeza de que ningún muro, ninguna lógica de “sálvese quien pueda” podrá detener los efectos del calentamiento global, la desigualdad extrema, las crisis de deuda o las guerras que erosionan la seguridad colectiva. Problemas globales sólo admiten respuestas globales; lo demás es una ilusión peligrosa.[26]
En medio de ese escenario, y bajo el liderazgo de nuestra presidenta, México se ha colocado del lado de quienes todavía creen en la fuerza de los acuerdos y en la responsabilidad compartida. Con la NDC 3.0 en Belém y el posicionamiento de Johannesburgo, el Gobierno de la Cuarta Transformación apuesta por un multilateralismo con rostro humano, la acción climática no como discurso tecnocrático sino como política pública que piensa en la vivienda que se pierde, en la cosecha que se arruina, en la comunidad que migra forzada; la estabilidad económica no como cifra abstracta, sino como empleo digno, salario justo y derecho a quedarse en el lugar de origen. Esa es la brújula que inspira el humanismo mexicano y que puede hacer de nuestro país un pequeño faro en un entorno internacional marcado por la desconfianza.

Conviene recordar que las grandes transformaciones de la historia no surgieron en tiempos calmos, sino en épocas de crisis, cuando las sociedades se vieron obligadas a escoger entre continuar por la ruta del desastre o corregir el rumbo. Hoy estamos justamente en uno de esos momentos. La combinación de emergencia climática, fractura económica, tensiones geopolíticas y revolución tecnológica podría ser el preludio de un periodo de mayor autoritarismo y egoísmo colectivo o la oportunidad para reconstruir, desde abajo y entre todos, un sentido común distinto: cooperar para vivir mejor, asumir que nadie se salva solo, entender que la humanidad comparte una misma casa y un mismo futuro.
Por eso, ser sensatos no significa caer en el cinismo, sino aceptar los límites del momento sin renunciar a la esperanza ni a la acción. México, desde su tradición de política exterior pacifista, su vocación latinoamericanista y el impulso transformador de esta etapa, puede contribuir a que el péndulo no se quede fijo en el lado del miedo y del aislamiento, sino que vuelva a moverse hacia la cooperación, la solidaridad y la justicia.
Fuentes:
[1] Reflexiones similares hemos realizado en: Ricardo Monreal Ávila, 21 razones para el 21. ¿Por qué continuar?, Miguel Ángel Porrúa, México, 2021, pp. 153 ss.
[2] Ricardo Monreal Ávila, “Seguridad nacional”, El Universal, 7 de diciembre de 2020, consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/ricardo-monreal-avila/seguridad-nacional/
[3] Víctor Ingrassia, “COP:30 cuándo será la próxima cumbre contra el cambio climático y los ejes del debate”, Infobae, 11 de septiembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2025/09/11/cop-30-cuando-sera-la-proxima-cumbre-contra-el-cambio-climatico-y-los-ejes-del-debate/
[4] Se trata de las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (Nationally Determined Contributions), una suerte de planes climáticos que cada país presenta bajo el contexto del Acuerdo de País, ver: “Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC)”, United Nations Climate Change, Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://unfccc.int/es/acerca-de-las-ndc/contribuciones-determinadas-a-nivel-nacional-ndc
[5] Sergi Alcalde, “¿Qué es la COP? Así funciona la Cumbre Mundial del Clima”, National Geographic, 10 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/cop-asi-funciona-cumbre-mundial-clima_17452; “Del Protocolo de Kioto a la COP30 en Brasil: 3 datos sobre la evolución de las COPs en un planeta en calentamiento”, National Geographic, 4 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.nationalgeographicla.com/medio-ambiente/2025/11/del-protocolo-de-kioto-a-la-cop30-en-brasil-3-datos-sobre-la-evolucion-de-las-cops-en-un-planeta-en-calentamiento, “Found for responding to Loss and Damage”, United Nations Climate Change. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://unfccc.int/es/node/639763
[6] Dharma Noor, “Trump signs order to withdraw US from Paris climate agreement for second time”, The Guardian, 20 de enero de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.theguardian.com/us-news/2025/jan/20/trump-executive-order-paris-climate-agreement; Richard Valdmanis, “COP30 deal exposes fragile climate unity as US steps back”, Reuters, 23 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.reuters.com/sustainability/cop/cop30-deal-exposes-fragile-climate-unity-us-steps-back-2025-11-23/
[7] Como ejemplo: Ricardo Monreal Ávila, “El péndulo político en Chile”, Faro Internacional, 23 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://ricardomonrealavila.com/el-pendulo-politico-en-chile/
[8] Sergio Mota Marín, “Negacionismo climático y las respuestas globales”, El Economista, 20 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.eleconomista.com.mx/opinion/negacionismo-climatico-respuestas-globales-20251120-787497.html
[9] “Concluye la COP30 sin hoja de ruta sobre combustibles fósiles”, La Jornada, 23 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/11/23/mundo/concluye-la-cop30-sin-hoja-de-ruta-sobre-combustibles-fosiles: Holly Young, “COP30: países enfrentados por el uso de combustibles fósiles”, DW, 18 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://www.dw.com/es/cop30-pa%C3%ADses-enfrentados-por-el-uso-de-combustibles-f%C3%B3siles/a-74791872
[10] “Concluye la COP30…”, op. cit.
[11] “La COP30 fija un objetivo de financiación climática de 1.3 billones de dólares, pero retrasa la decisión sobre los combustibles fósiles”, ESG News, 24 de noviembre de 2025. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://esgnews.com/es/La-COP30-establece-un-objetivo-de-financiaci%C3%B3n-clim%C3%A1tica-de-1-3-billones-de-d%C3%B3lares–pero-retrasa-la-decisi%C3%B3n-sobre-los-combustibles-f%C3%B3siles./
[12] “México concluye participación en la COP30 fortaleciendo la acción climática global”, Gobierno de México, 25 de noviembre de 2025. Consultado el: https://www.gob.mx/semarnat/prensa/mexico-concluye-participacion-en-la-cop30-fortaleciendo-la-accion-climatica-global?idiom=es
[13] “México participa en la COP30 impulsando una acción climática fortalecida”, Gobierno de México, 17 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.gob.mx/semarnat/prensa/mexico-participa-en-la-cop30-impulsando-una-accion-climatica-fortalecida?idiom=es
[14] “México concluye participación…”, op. cit.
[15] Lorna Huitrón, “¿Qué es la NDC 3.0 de México y qué propone para enfrentar la crisis climática?, Infobae, 19 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.infobae.com/mexico/2025/11/19/que-es-la-ndc-30-de-mexico-y-que-propone-para-enfrentar-la-crisis-climatica/
[16] “El G20 abre su cumbre en África entre el boicot de Trump y advertencias de declive de Macron”, France24, 22 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.france24.com/es/%C3%A1frica/20251122-el-g20-abre-su-cumbre-en-%C3%A1frica-entre-el-boicot-de-trump-y-advertencias-de-declive-de-macron
[17] “México y el G20”, Gobierno de México, 20 de agosto de 2020. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.gob.mx/se/acciones-y-programas/mexico-y-el-g20; “¿Qué es el G20?”, World Economic Forum, 18 de noviembre de 2022. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://es.weforum.org/stories/2022/11/que-es-el-g20/
[18] “G20 South Africa Summit: leaders’ declaration”, United Nations Economic Commission for Africa, 23 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.uneca.org/stories/g20-south-africa-summit-leaders%E2%80%99-declaration
[19] Maxime Pluvinet, “El G20 en África cierra con choque con Washington y foco en la desigualdad”, France24, 23 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.france24.com/es/%C3%A1frica/20251123-trump-boicotea-la-cumbre-del-g20-y-obliga-a-aplazar-el-traspaso-de-la-presidencia-a-sud%C3%A1frica
[20] “Trump dice que no invitará a Sudáfrica a la cumbre del G20 el año próximo en Miami”, France24, 27 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20251127-trump-dice-que-no-invitar%C3%A1-a-sud%C3%A1frica-a-la-cumbre-del-g20-el-a%C3%B1o-pr%C3%B3ximo-en-miami; “Trump boicotea el G20: Estados Unidos deja plantada a Sudáfrica”, Euro News, 23 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://es.euronews.com/2025/11/23/trump-boicotea-el-g20-estados-unidos-deja-plantada-a-sudafrica
[21] Puede consultarse en: “G20 South Africa Summit: Leader´s Final Declaration”, G20, 22 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://g20.org/wp-content/uploads/2025/11/2025-G20-Summit-Declaration.pdf.
[22] Tim Cocks y et., al., “G20 summit in South Africa adopts declaration despite US boycott, opposition”, Reuters, 22 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.reuters.com/sustainability/climate-energy/g20-leaders-meet-south-africa-seeking-agreement-despite-us-boycott-2025-11-22/
[23] “El Secretario de Hacienda, Édgar Amador, acude al G20 en representación de Sheinbaum”, Sin Embargo, 25 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.sinembargo.mx/4730543/secretario-de-hacienda-edgar-amador-acudio-al-g20-en-representacion-de-sheinbaum/
[24] “Comunicado No. 58 El secretario de Hacienda, Édgar Amador, participa en la Cumbre del G20 en Johannesburgo”, Gobierno de México, 24 de noviembre de 2025. Consultado el 27 de noviembre de 2025 en: https://www.gob.mx/shcp/prensa/comunicado-no-58-el-secretario-de-hacienda-edgar-amador-zamora-participa-en-la-cumbre-del-g20-en-johannesburgo?idiom=es-MX
[25] Ídem.
[26] En sentido similar escribí en: Ricardo Monreal Ávila, “Sumar, no restar”, Faro Internacional, 18 de febrero de 2022. Consultado el 26 de noviembre de 2025 en: https://ricardomonrealavila.com/sumar-no-restar/



