Escuchar a las juventudes para tender puentes hacia el futuro

Decía Albert Camus que “cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo reharemos. Pero su tarea quizás sea mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga.”[1] Esta simple, pero profunda verdad, resuena hoy más que nunca en un mundo marcado por profundas transformaciones políticas y sociales. La experiencia histórica demuestra que a cada generación le corresponde no sólo consolidar los avances heredados, sino también cuestionarlos, reformularlos e impulsar nuevas formas de convivencia sustentadas en el diálogo y la tolerancia. ¿Acaso no fue la falta de escucha y el auge de dogmas inquebrantables lo que condujo a las grandes catástrofes del siglo pasado? Ejemplo de ello fue el ascenso de los totalitarismos en el periodo de entreguerras, cuando la frustración social, la incertidumbre y la búsqueda de respuestas inmediatas frente a problemas complejos llevaron a amplios sectores —particularmente a las juventudes— a respaldar ideologías que desembocaron en escenarios de violencia y opresión.

Lecciones como esta no son ajenas a nuestra propia historia. Aunque quizá muchos no lo recuerdan, en la primera mitad del siglo XX, en México, el sinarquismo, un movimiento de corte conservador, atrajo con fuerza a personas jóvenes.[2] En un momento de incertidumbre y transformaciones políticas, esta tendencia logró captar el interés y participación de las y los jóvenes. La juventud fue fundamental para sostener las actividades de la organización, lo que ayudó a reforzar su ideología, mantener la unidad y cohesión de sus bases sociales, y preservar su estructura.

Más allá de su temporalidad, aquel episodio es un ejemplo de cómo, en nuestro propio contexto, la promesa de pertenencia, certeza e inclusión pueden movilizar a las juventudes. Comprender estas dinámicas resulta fundamental si aspiramos a encauzar esa energía hacia proyectos que fortalezcan la vida democrática y promuevan una convivencia plural y tolerante. Porque cuando los jóvenes se alejan de la política, no es por indiferencia, es porque no se les han dado espacios para quedarse; y cuando se acercan a los extremos, es porque los caminos del diálogo, la escucha y la formación, se cerraron demasiado pronto.

Actualmente, los ecos de esta dinámica son visibles: jóvenes confundidos se aproximan a discursos identitarios, autoritarios, o simplistas, al no encontrar oportunidades reales de participación en otros espacios. En una época de cambios vertiginosos, marcada por un entorno económico complejo e incertidumbre, muchas juventudes se sienten huérfanas de horizonte. En ese vacío, florecen los discursos radicales y polarizantes. Pero lejos de ser una anomalía, hoy día este fenómeno se manifiesta con creciente fuerza en diversas regiones del mundo, donde expresiones de extrema derecha logran interpelar eficazmente a sectores juveniles que buscan respuestas ágiles y beneficios palpables, pero también pertenencia y sentido.

Recientemente en Japón, el partido de ultraderecha Sanseito fue uno de los principales ganadores de las elecciones en la Cámara Alta del país, donde ganó 14 escaños.[3] Analistas han atribuido este resultado al eco que ha encontrado el discurso del secretario general del partido, Sohei Kamiya, entre las y los jóvenes nipones.[4] En España, a penas el año pasado, el 36 % de los jóvenes y el 15% de las jóvenes, entre 18 y 28 años, consideraban a Vox, el partido ultraconservador y ultranacionalista del país, como su principal preferencia política.[5] Como ya lo había señalado con anterioridad, esta diferencia puede explicarse porque muchos hombres jóvenes encuentran en los discursos de las derechas radicales un espacio de refugio, un lugar donde se reafirman ideas tradicionales de poder, jerarquía y orden, frente a un mundo que les resulta incierto.[6]

Un fenómeno similar se observó en Corea del Sur, donde las generaciones más jóvenes de hombres han comenzado a inclinarse con fuerza hacia opciones conservadoras. En las elecciones presidenciales más recientes, en 2022, el 74 por ciento de los hombres en sus veinte y el 60 por ciento de los hombres en sus treinta, votaron por alguno de los dos candidatos de derecha, frente al 36 por ciento y 40 por ciento, respectivamente, de sus contrapartes femeninas.[7]

Otro caso es el de Alemania, donde el respaldo juvenil a la extrema derecha ha crecido notablemente. En las votaciones europeas de 2024, el 16 por ciento de las y los votantes menores de 24 años apoyó a Alternativa para Alemania (AfD), un aumento de 11 puntos respecto a 2019.[8] Aunque la brecha de género también existe en este caso, donde el 26 por ciento de los hombres alemanes tienen una opinión favorable del partido, frente al 11 por ciento de las mujeres.[9]

En Argentina son también las juventudes quienes presentan los niveles más altos de confianza en el gobierno ultraderechista de Javier Milei, según el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de julio de 2025, con un promedio de 2.79 puntos en una escala de 0 a 5 para el grupo de entre 18 y 29 años.[10] Esta cercanía no es casual. Recordemos que buena parte de la militancia que impulsó el ascenso de Milei estuvo compuesta por jóvenes autodenominados “las Fuerzas del cielo”, quienes, a través de redes sociales como TikTok, viralizaron sus mensajes y construyeron una comunidad política digital.[11]

No muy lejos de nuestro país, en Estados Unidos también se ha registrado una pérdida de apoyo juvenil hacia las opciones progresistas tradicionales. En las elecciones de 2024, el respaldo a los demócratas entre menores de 30 años cayó entre 6 y 10 puntos respecto a 2020.[12] Este descenso fue más pronunciado entre jóvenes no blancos, especialmente latinos y afroamericanos.

A pesar de que estos ejemplos muestran una clara brecha de género en el acercamiento de las juventudes a los movimientos de extrema derecha, esta diferencia no debe ocultar el fenómeno de fondo: la creciente popularidad de estas expresiones políticas entre sectores juveniles en general. Si bien es fundamental atender las particularidades entre géneros para comprender las motivaciones que subyacen a estas inclinaciones, el énfasis exclusivo en esa diferencia corre el riesgo de minimizar un patrón más amplio y preocupante. Lo cierto es que, en contextos muy diversos, los partidos de extrema derecha están logrando articular mensajes que interpelan eficazmente a las juventudes, apelando a sus frustraciones, anhelos de pertenencia y deseos de cambios. Reconocer esta tendencia como parte de un cambio profundo en la forma en que las juventudes entienden y viven la política es esencial para construir respuestas democráticas que atiendan sus demandas, sin caer en soluciones superficiales.

Frente al crecimiento del desencanto juvenil hacia las instituciones democráticas y el avance de discursos autoritarios en distintos contextos internacionales, en la Cámara de Diputados, a través del Grupo Parlamentario de Morena y la Junta de Coordinación Política, hemos asumido la responsabilidad de atender este fenómeno desde la raíz. Partimos del reconocimiento de que muchas veces no son las juventudes quienes se alejan de la política, sino que los espacios políticos no han sabido convocarlas, escucharlas ni formarlas. Bajo esa premisa, se ha promovido una agenda legislativa y formativa orientada a construir puentes generacionales, con el fin de fomentar una ciudadanía crítica, informada y comprometida con los valores de la democracia. Esta estrategia busca ofrecer una formación integral que permita a las juventudes comprender la complejidad de lo público y participar activamente en su transformación.

Como parte de esta estrategia, se han impulsado espacios de formación política diseñados específicamente para juventudes con vocación de servicio público. Uno de ellos es el seminario Jóvenes Dialogando por el Segundo Piso de la Cuarta Transformación, que en sus ediciones más recientes ha reunido a personas de todo el país con interés en el quehacer legislativo. Este programa busca fomentar el pensamiento crítico y el diálogo plural, mediante sesiones con legisladoras y legisladores comprometidos con el relevo generacional. Por otro lado, el seminario Jóvenes Legislando 2025, ha permitido a nuevas generaciones acercarse al derecho parlamentario, al funcionamiento del Congreso y a la ética pública, mediante simulacros legislativos y sesiones con reconocidos expertos. Ambos espacios privilegian la interacción horizontal y el aprendizaje colectivo, situando a las juventudes como interlocutores activos en la construcción de lo público.

Pero más allá de los contenidos técnicos, estos espacios comparten una orientación ética que resulta fundamental en el contexto que actualmente atravesamos. Se busca sembrar principios indispensables para el ejercicio público: honestidad, tolerancia, humildad, preparación, respeto al contrario, vocación de servicio y la búsqueda del bien común. No se trata solamente de resaltar valores, sino de formar liderazgos juveniles capaces de encarnar esas virtudes en contextos reales de decisión y conflicto. En un entorno donde avanza el resentimiento, la imposición o el desprecio por la pluralidad, se vuelve indispensable formar hombres y mujeres que comprendan que la política democrática requiere diálogo, tolerancia y responsabilidad. Sólo así será posible contrarrestar la tentación de los extremos con una alternativa sólida, honesta y verdaderamente transformadora.

La expansión de los movimientos de extrema derecha entre sectores juveniles no es una anomalía, sino una señal de alerta que exige respuestas firmes y responsables. El camino no está en la censura ni en la descalificación, al contrario, se encuentra en la apertura de espacios formativos, en la generación de propuestas creíbles y en el ejemplo ético de quienes ejercen la función pública. Reconocer a las juventudes como interlocutoras legítimas y protagonistas del presente es una condición indispensable para la renovación democrática. Porque la izquierda que no escucha, desaparece; pero la que forma, permanece. Ante el avance de la intolerancia y el autoritarismo, lo que está en juego no es sólo una contienda de paradigmas, sino la posibilidad de sostener una política que se base en la pluralidad, el respeto y la construcción colectiva de un país más justo. Esa es, y seguirá siendo, la tarea.

 

Fuentes:

[1] Albert Camus, “Banquet Speech at the Nobel Banquet at the City Hall in Stockholm, December 10, 1957”, Nobel Prize, 10 de diciembre de 1957. Consultado el 29 de julio de 2025 en: https://www.nobelprize.org/prizes/literature/1957/camus/speech/

[2] Pablo Serrano Álvarez, “El sinarquismo en el Bajío mexicano, 1934-1951. Historia de un movimiento social regional”, Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México. Consultado el 29 de julio de 2025 en: https://moderna.historicas.unam.mx/index.php/ehm/article/view/68856/68866

[3] Associated Press, “How a far-right ‘Japanese First’ party made big election gains”, Politico, 22 de julio de 2025. Consultado el 28 de julio de 2025 en: https://www.politico.com/news/2025/07/22/how-a-far-right-japanese-first-party-made-big-election-gains-00469081

[4] Martin Fackler, “Young Voters Are Pulling Japan to the Right. But How Far?”, The New York Times, 21 de julio de 2025. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://www.nytimes.com/2025/07/21/world/asia/japan-election-analysis.html

[5] EL PAÍS Expres, “Una ola de extrema derecha azota a los adolescentes españoles: ¿qué está pasando?”, El PAÍS, 2024. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://elpais.com/expres/2025‑03‑24/una‑ola‑de‑extrema‑derecha‑azota‑a‑los‑adolescentes‑espanoles‑que‑esta‑pasando.html

[6] Ricardo Monreal, “Juventudes desencantadas, democracias en peligro: lecciones de Europa para el mundo”, Faro Internacional, 2 de mayo de 2025. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://ricardomonrealavila.com/juventudes-desencantadas-democracias-en-peligro-lecciones-de-europa-para-el-mundo-2/

[7] Max Kim, “Why South Korean young men and women are more politically divided than ever”, Los Angeles Times, 3 de julio de 2025. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://www.latimes.com/world-nation/story/2025-07-03/why-south-korean-young-men-and-women-are-more-politically-divided-than-ever

[8] Kristina Volk y Jessica Parker, “Why more young men in Germany are turning to the far right”, BBC News, 9 de febrero de 2025. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://www.bbc.com/news/articles/cy082dn7rkqo

[9] Ibid

[10] Universidad Torcuato Di Tella, “Índice de Confianza en el Gobierno, Julio 2025”, Universidad Torcuato di Tella. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://www.utdt.edu/ver_contenido.php?id_contenido=1439&id_item_menu=2964

[11] Veronica Smink, “Quiénes son ‘las Fuerzas del cielo’ que estuvieron detrás de la exitosa campaña de Javier Milei en Argentina”, BBC News Mundo, 2023. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://www.bbc.com/mundo/articles/c1w2j5wj8gxo

[12] Philip Bump, “The story behind the rightward shift of young men”, The Washington Post, 27 de febrero de 2025. Consultado el 30 de julio de 2025 en: https://css.washingtonpost.com/opinions/2025/02/27/trump-popularity-young-americans/

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