El turismo sigue siendo una de las grandes cartas de presentación de México. Y hoy, con el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, no solo se mantiene como un pilar de la economía nacional, sino que vive un importante repunte.
En enero, nuestro país registró un crecimiento en la llegada de turistas internacionales respecto al mismo periodo pero de 2025, alcanzando la cifra histórica de 4.29 millones de visitantes; a ello se suma una derrama económica superior a los 3,400 millones de dólares.
Más allá de las cifras, hay una pregunta que vale la pena plantear: ¿cómo no dejarse sorprender por nuestro país? Desde sus playas hasta las ciudades coloniales, pasando por la riqueza de nuestros museos y la profundidad histórica de las zonas arqueológicas, México ofrece una experiencia que difícilmente se replica en otro lugar del planeta.
Quienes nos visitan vienen a descansar, pero también a entender quiénes somos. En ese sentido, el aumento en la visita a museos y sitios culturales es particularmente relevante. Habla de un turismo más consciente, más interesado en nuestras raíces, en ese México profundo que se expresa en cada piedra, en cada tradición, en cada platillo.
El mercado estadounidense sigue apostando por México, pero países como China, Colombia, el Reino Unido, Canadá, Argentina y España también muestran un crecimiento sostenido en el envío de turistas. Esto refleja que, a pesar de las narrativas adversas, nuestra nación se mantiene como destino atractivo y competitivo a escala global.
Además, la Estrategia Nacional de Seguridad comienza a reflejarse en estos resultados. No se puede entender el crecimiento turístico sin condiciones mínimas de estabilidad y confianza.
De igual manera, la política de promoción turística ha sabido posicionar al país en el mapa internacional, con eventos de gran relevancia, como ser la próxima sede del Congreso Mundial de Turismo Deportivo de la ONU.
A ello se suma que México tendrá nuevamente un papel central en el escenario global al ser, por tercera ocasión, sede de una Copa Mundial de la FIFA. Este evento no solo atraerá a millones de visitantes, sino que reforzará la imagen del país como un destino vibrante, capaz de organizar eventos de talla mundial.
Incluso proyectos estratégicos como el Tren Maya comienzan a rendir frutos, con miles de turistas del extranjero utilizándolo como puerta de entrada a la riqueza del sureste mexicano. Se trata de integrar desarrollo, movilidad y turismo en una misma visión.
El objetivo de la presidenta es claro: posicionarnos como el quinto país más visitado del orbe. Y hoy, con cifras en mano, no parece una meta lejana. El turismo está creciendo y lo hace con bases sólidas. México está de moda, sí, y sigue estando listo para recibir al mundo.
X: @RicardoMonrealA



