Dedicar la vida a los asuntos públicos ha sido para mà un verdadero privilegio, pues a lo largo de mis más de cuarenta años de carrera he comprobado que, al margen de las definiciones técnicas, la polÃtica es un potente vehÃculo para combatir la desigualdad, las injusticias, la corrupción, la impunidad y la pobreza.
Actualmente presido la Junta de Coordinación PolÃtica de la Cámara de Diputados, en donde también coordino el Grupo Parlamentario de Morena. Desde el Poder Legislativo tengo la fortuna de participar en la Cuarta Transformación de México.
Debo confesar que el camino para llegar a este momento no fue sencillo. Durante la mayor parte del tiempo fui integrante de una oposición que no era escuchada ni tomada en cuenta, pero desde la cual libré batallas importantes para lograr la democratización del paÃs en compañÃa de entrañables personajes.
Estudié la licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) de donde me gradué a los veintiún años. Desde entonces entendà el valor de la educación pública para lograr la igualdad de oportunidades. Reforcé esta concepción al cursar mis estudios de especialidad en Derecho Constitucional y Administrativo, maestrÃa y doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde hoy soy catedrático en la División de Estudios de Posgrado.
Mi incursión en la polÃtica inició en 1985, cuando, con veinticinco años y después de haber obtenido el grado de doctor, ocupé el cargo de primer regidor en Fresnillo, Zacatecas, de donde soy originario. AhÃ, junto con mis trece hermanas y hermanos, pasé una infancia llena de momentos inolvidables que me inyectaron los valores familiares y morales que hasta hoy guÃan mi andar polÃtico.
Plateros, en Fresnillo, Zacatecas, al igual que muchos otros lugares del estado, no se caracteriza por ser una zona económicamente pujante. La mayorÃa de quienes ahà nacimos y crecimos tenemos origen campesino. Somos gente de esfuerzo, trabajadora y, sobre todo, empática. Ahà aprendà que una oportunidad para ayudar a alguien no se puede dejar pasar.
Tres años después, de 1988 a 1991, fui electo como Diputado Federal para ocupar un escaño en la LIV legislatura por el Distrito 2 de Zacatecas. De 1991 a 1997 fui senador de la República, favorecido con el voto de mis paisanas y paisanos para representar sus intereses en la Cámara Alta del paÃs.
En 1997 volvà a ser electo por el Distrito 1 de Zacatecas, y un año después, en 1998, solicité licencia durante mi tercer periodo como legislador después de ser invitado por Andrés Manuel López Obrador a contender por la gubernatura de mi estado natal; tenÃa treinta y siete años.
Éste fue uno de los momentos más enriquecedores de mi vida porque, a pesar de ser de oposición, en un paÃs donde la democracia era más mito que realidad, el apoyo de la gente, de mis amistades y, sobre todo, de mi familia me dio fuerzas y me permitió convertirme en el primer gobernador de izquierda en México. A pesar de lo que muchas personas anticipaban, logramos vencer a la aplanadora.
En 2004, cuando mi encargo como gobernador terminó, el paÃs estaba a un par de años de vivir un cataclismo polÃtico mayor cuando, en 2006, un fraude electoral le arrebató la presidencia a Andrés Manuel López Obrador, a quien he podido acompañar durante muchos años de lucha encaminada a lograr la transformación de la vida pública del paÃs.
Pero ni la imposición ni el fraude electoral nos detuvieron, porque sabÃamos que la voluntad popular nos respaldarÃa. Fue esta certeza la que propició que empezáramos a gestar un movimiento inclusivo y plural en el cual todas las voces y todas las causas justas tuvieran espacio. Bajo esta lógica, el 2 de octubre de 2011, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se constituyó como una organización civil capaz de hacer frente a las enraizadas estructuras partidistas, al contender por la presidencia en 2012 con la candidatura de Andrés Manuel.
En esa ocasión, la correlación de fuerzas que por tantos años habÃan protegido a las instituciones antidemocráticas impidió nuevamente que el deseo popular de hacer valer la democracia para cambiar la realidad se concretara en las urnas. El cerco informativo y un caudal de recursos económicos adquiridos y erogados de manera ilegal fueron una barrera que ni las incipientes redes sociales nos permitieron derribar.
En aquella elección, después de haber acompañado a Andrés durante varios años, tuve la oportunidad de ser su coordinador de campaña. Recuerdo una ocasión en que una dirigente sindical, perteneciente al magisterio, querÃa entrevistarse con él. Andrés no accedió, diciendo que serÃan los diez minutos más caros de la campaña, y asegurando que habÃa votos que se contaban y otros que se pesaban; él siempre ha estado únicamente interesado en los primeros.
Ésta es una de las anécdotas que relato en uno de los libros de mi autorÃa: La larga travesÃa. Escribir siempre ha sido para mi una válvula de escape, una manera de desconectarme del estrés cotidiano y de aprender sobre los temas que considero importantes para el hacer polÃtico. Hasta el momento he publicado 25 libros, la mayorÃa de los cuales puedes consultar en esta página, y semanalmente colaboro en diarios de circulación nacional, como Milenio, El Universal y 24 Horas.
Las dos experiencias, la de 2006 y la de 2012, dejaron en claro dos verdades. La primera fue que los partidos polÃticos estaban desacreditados. La segunda, que si el movimiento social al que pertenecÃamos querÃa competir en contra de aquéllos tendrÃa que institucionalizarse. El registro de Morena como partido polÃtico en 2014 fue la antesala de las elecciones que llevarÃan a la izquierda al poder en 2018.
Una de mis tareas en aquellos comicios históricos fue coordinar la Segunda Circunscripción Electoral del paÃs, integrada por los estados de Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro, San Luis PotosÃ, Tamaulipas y Zacatecas.
No era una zona sencilla: la mayorÃa de esas entidades federativas tiene un arraigo polÃtico hacia uno u otro partido polÃtico. A pesar de ello, desde el inicio de la campaña la efervescencia popular y la apertura de la gente me hicieron reconocer que la tercera serÃa la vencida, siempre y cuando la maquinaria no fuera utilizada para llevar a cabo otro fraude, algo que no sucedió, precisamente gracias a que la población se volcó a las urnas para votar por Morena. Un fraude más habrÃa acabado con la democracia en México.
No ha sido un viaje lineal, sino lleno de incidentes que hemos superado, y de curvas necesarias para vencer los obstáculos que se han presentado. Desde los inicios de mi vida polÃtica y hasta la fecha de hoy, mi familia ha sido la piedra angular que me ha permitido superar cada uno de estos retos. Mi esposa, mis hijas y mi hijo, mis nietas y nietos, mis hermanas y hermanos y la memoria de mi madre y de mi padre me recuerdan todos los dÃas que dedicar mi vida a la polÃtica vale la pena; que el trabajo todo lo vence.
