Colombia ante la segunda vuelta: Una mirada desde México

América Latina atraviesa un momento político delicado. En distintos países, el enojo social, la inseguridad y el desgaste de los gobiernos han abierto espacio a fuerzas de ultraderecha. Colombia llega a la segunda vuelta en ese contexto: de un lado, una izquierda que busca defender un proyecto social; del otro, una derecha radical que ofrece mano dura, endurecimiento penal y ruptura con la agenda de paz.

La primera vuelta presidencial de Colombia del 31 de mayo pasado mostró que el proyecto del mandatario Gustavo Petro tiene una fuerza electoral considerable, aunque fue insuficiente para cerrar la elección sin balotaje. De acuerdo con el preconteo, el candidato de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella, obtuvo 10.3 millones de votos, equivalentes a 43.7 por ciento de los sufragios, mientras Iván Cepeda, representante de la izquierda, alcanzó 9.7 millones de votos, esto es 40.9 por ciento del total.[1] En la votación del 21 de junio no solo competirán candidaturas, sino también habrá una disputa entre distintas visiones del papel del Estado, la seguridad, la paz y la inclusión social en la democracia colombiana.

Como mexicano de izquierda, observo con simpatía al progresismo. Reconozco los esfuerzos de Petro y Cepeda por avanzar una agenda latinoamericana de paz, justicia social y ampliación de derechos. Al mismo tiempo, manifiesto un respeto absoluto a la soberanía colombiana. La decisión de quién encabezará su Presidencia corresponde únicamente a su pueblo y debe resolverse por los cauces previstos en la legislación electoral.

La fuerza electoral del Pacto Histórico es significativa e incluso ha aumentado. En la primera vuelta de 2022, el presidente Petro obtuvo 8.5 millones de sufragios, equivalentes a 40.33 por ciento del total. Cuatro años después, según el preconteo, Cepeda alcanzó 1.2 millones de votos más, equivalentes a medio punto porcentual adicional al de hace cuatro años. Es decir, la izquierda amplió su base absoluta. Ese dato muestra una coalición progresista competitiva, aunque limitada por el rechazo que el Gobierno despierta en un segmento importante de la sociedad.[2]

Los pilares económicos y sociales del proyecto petrista

La fuerza de la izquierda se explica, en parte, por una gestión con avances sociales verificables. El Gobierno del presidente Petro modificó las prioridades del Estado: elevó el gasto social, impulsó incrementos reales del salario mínimo y respaldó una reforma laboral orientada a recuperar derechos asociados al trabajo nocturno, dominical y festivo.[3] Según datos oficiales, la pobreza monetaria se redujo de 36.6 por ciento en 2022 a 31.8 por ciento en 2024,[4] lo que equivale a cerca de 1.27 millones de personas que salieron de esa condición. A ello se suma que Colombia cerró 2025 con una tasa de desempleo de 8.9 por ciento, la más baja desde que existen mediciones comparables desde 2001.[5] También se fortalecieron las transferencias sociales. De especial relevancia ha sido el incremento de los apoyos a adultos mayores y el dinamismo del turismo a través del Pacto por el Crédito.[6] Ahora es importante mostrar que estas acciones son sostenibles, especialmente frente a los retos fiscales, de informalidad y productividad.[7]

En el campo, el proyecto de Petro ha mostrado avances medibles. La Presidencia reportó más de 2.5 millones de hectáreas gestionadas para la Reforma Agraria, incluyendo tierras adquiridas, formalizadas o destinadas a comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes. Esa política se acompañó de créditos de fomento agropecuario,[8] crecimiento del sector y medidas de protección territorial frente a presiones extractivas.[9] En Colombia, la concentración de la tierra, la exclusión rural y la débil presencia estatal han estado vinculadas históricamente al conflicto armado. No se trata solo de una política productiva: el punto uno del Acuerdo de Paz de 2016 colocó la reforma rural integral como condición para cerrar brechas históricas entre campo y ciudad.

Asimismo, destaca la ampliación de la gratuidad en la educación superior pública mediante Matrícula Cero.[10] Esta política busca reducir una barrera histórica para jóvenes de sectores populares: tiene como propósito evitar que el costo económico defina el acceso o la permanencia en la universidad. Por ello se ha convertido en una bandera de movilidad social y ha contribuido a acercar al proyecto progresista a las y los jóvenes.[11]

La geografía del voto y ascenso de la derecha radical

La distribución territorial del voto confirmó un país dividido. Cepeda obtuvo apoyos amplios en Bogotá, Costa Caribe, Pacífico y regiones con fuerte presencia popular, afrodescendiente, indígena o vinculada a agendas de paz y redistribución. De la Espriella dominó buena parte del centro y el oriente, territorios donde tuvieron mayor peso las preocupaciones por seguridad, propiedad rural, actividad productiva, rechazo al Gobierno y control territorial frente a actores armados o economías ilegales.[12]

La ultraderecha logró promover un enfoque de voto útil, de rechazo al Gobierno y de respuesta a la preocupación ciudadana por la seguridad. Una parte del electorado opositor votó estratégicamente desde el primer turno: no necesariamente por afinidad plena con De la Espriella, sino por cálculo defensivo frente al petrismo. La caída de Paloma Valencia, representante de la derecha tradicional, a menos del 7 por ciento fue la expresión más clara de ese desplazamiento.[13]

La opción conservadora tradicional no desapareció, pero quedó subordinada a una opción con un tono más estridente. Aunque Valencia también hizo de la seguridad un eje de campaña, De la Espriella se apropió de una narrativa de ruptura más intensa y capitalizó mejor el voto anti-Petro. Prometió ejercer mano dura en contra del crimen, construir cárceles de máxima seguridad, recuperar el control territorial y romper con la Paz Total.

Ese discurso puede atraer a una ciudadanía cansada de la inseguridad. Sin embargo, el riesgo es que la demanda legítima de orden derive en retrocesos en diálogo, derechos y construcción territorial de paz si no se acompaña de controles democráticos, garantías y resultados verificables.

Desafíos ante el balotaje y la postura internacional

Tras la primera vuelta, surgió una controversia respecto al preconteo. El presidente Petro señaló que hubo inconsistencias en la jornada electoral.[14] Por su parte, Cepeda señaló que no se puede hablar de fraude generalizado, pero llamó a revisar actas y a respetar los procedimientos institucionales.[15] Cabe recordar que el preconteo ofrece información preliminar, pero el escrutinio y la declaratoria jurídica por parte de la autoridad electoral son definitivos.

Hacia adelante, el desafío central se encuentra en el terreno político: construir una mayoría para el balotaje. La política de alianzas de Cepeda debe trascender el núcleo del Pacto Histórico. Es preciso incluir a sectores liberales, verdes, sindicales, académicos, urbanos, regionales e independientes, así como persuadir a quienes consideran votar en blanco. El millón aproximado de votos de Sergio Fajardo y el electorado de Claudia López pueden ser decisivos, no solo por su volumen, sino porque representan sectores urbanos, educados y de centro que suelen inclinar la balanza en una segunda vuelta cerrada.[16] También debe tomarse en cuenta la abstención: alrededor de 17.5 millones de personas no acudieron a votar, lo que equivale al 42.12 por ciento del censo electoral. En una elección polarizada, ese universo puede expresar apatía, desconfianza o falta de representación, pero también constituye un margen político que ambas campañas intentarán disputar.[17]

La presidenta Claudia Sheinbaum ha subrayado la importancia de investigar cualquier irregularidad y respetar la voluntad popular en Colombia. Comparto plenamente esa posición. En democracia, las dudas sobre una elección deben atenderse por las vías institucionales, con transparencia, legalidad y apego al sufragio. Frente a cualquier presión externa o intento de condicionar el proceso, corresponde defender la soberanía colombiana y confiar en que será su ciudadanía quien defina el rumbo del país.

Fuentes:

[1] Registraduría Nacional del Estado Civil. “Resultados de preconteo: Presidente y Vicepresidente de la República 2026.” Consultado el 1 de junio de 2026. https://resultados.registraduria.gov.co/resultados/0/00.

[2] La República. “Resultados Primera Vuelta.” Elecciones Presidenciales 2022. Consultado el 2 de junio de 2026. https://www.larepublica.co/elecciones-presidenciales-2022/resultados-primera-vuelta.

[3] RTVC Noticias. “Los 10 logros del Gobierno de Gustavo Petro.” RTVC Noticias. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.rtvcnoticias.com/colombia/los-10-logros-del-gobierno-de-gustavo-petro.

[4] Departamento Administrativo Nacional de Estadística, “Pobreza monetaria y pobreza monetaria extrema,” DANE, consultado el 3 de junio de 2026, https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/pobreza-monetaria

[5] Presidencia de la República de Colombia, “Colombia logró en 2025 la tasa de desempleo más baja desde 2001,” Presidencia de la República de Colombia, 30 de enero de 2026, consultado el 3 de junio de 2026, https://www.presidencia.gov.co/prensa/Paginas/Colombia-logro-en-2025-la-tasa-de-desempleo-mas-baja-desde-2001-260130.aspx

[6] Center for Economic and Policy Research. “Colombia under Petro: Social Gains amid Monetary and Fiscal Constraints.” CEPR, 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://cepr.net/publications/colombia-under-petro-social-gains-amid-monetary-and-fiscal-constraints/.

[7] Quintero, Juan Pablo. “Colombia llega a las urnas con los mejores indicadores sociales del siglo y un déficit solo superado en pandemia.” El País, 28 de mayo de 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-05-28/colombia-llega-a-las-urnas-con-los-mejores-indicadores-sociales-del-siglo-y-un-deficit-solo-superado-en-pandemia.html.

[8] Presidencia de la República de Colombia. “Gobierno del Cambio ha gestionado más de 2,5 millones de hectáreas de tierras para la Reforma Agraria.” Presidencia de la República, 13 de diciembre de 2025. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.presidencia.gov.co/prensa/Paginas/Gobierno-del-Cambio-ha-gestionado-mas-de-25-millones-de-hectareas-de-tierras-para-la-Reforma-251213.aspx

[9] Radio Nacional de Colombia. “Reforma agraria del Gobierno Petro: resultados.” Radio Nacional de Colombia. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.radionacional.co/actualidad/reforma-agraria-gustavo-petro-resultados.

[10] Semana. “Presidente Petro ya firmó el decreto de matrícula gratis en universidades públicas.” Semana. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.semana.com/nacion/articulo/presidente-petro-ya-firmo-el-decreto-de-matricula-gratis-en-universidades-publicas/202300/.

[11] Infobae. “Clara López renuncia a su candidatura presidencial 2026 y anuncia alianza con Iván Cepeda.” Infobae, 7 de abril de 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.infobae.com/colombia/2026/04/07/clara-lopez-renuncia-a-su-candidatura-presidencial-2026-y-anuncia-alianza-con-ivan-cepeda/.

[12] Gómez, Licsa. “Así quedó el mapa político en Colombia tras la primera vuelta presidencial: estos departamentos apoyaron a Iván Cepeda y a Abelardo de la Espriella.” Infobae, 1 de junio de 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.infobae.com/colombia/2026/06/01/asi-quedo-el-mapa-politico-en-colombia-tras-la-primera-vuelta-presidencial-estos-departamentos-apoyaron-a-ivan-cepeda-y-a-abelardo-de-la-espriella/.

[13] CELAG. “Camino de la Segunda Vuelta 2.0 en Colombia.” CELAG, 1 de junio de 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://www.celag.org/camino-de-la-segunda-vuelta-2-0-en-colombia/.

[14] Gustavo Petro, “Publicación sobre presuntas irregularidades en el preconteo electoral colombiano,” X, 1 de junio de 2026, consultado el 2 de junio de 2026, https://x.com/petrogustavo/status/2061792208575938844

[15] El País. “Iván Cepeda: ‘No hay irregularidades de dimensiones suficientes para hablar de fraude’.” El País, 1 de junio de 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-01/ivan-

[16] El País. “El centro se aferra al 5% de Sergio Fajardo y Claudia López tras un nuevo desplome electoral.” El País, 1 de junio de 2026. Consultado el 1 de junio de 2026. https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/.

[17] María Isabel Rueda, “La abstención y sus 17,5 millones de votantes que no fueron a las urnas envían un mensaje,” El País, 3 de junio de 2026, consultado el 3 de junio de 2026, https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-03/la-abstencion-y-sus-175-millones-de-votantes-que-no-fueron-a-las-urnas-envian-un-mensaje.htm

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