Elecciones legislativas en Francia: la unión de la izquierda y la posible cohabitación política

Después de la elección presidencial que tuvo lugar en Francia el 24 de abril de 2022, cuyo resultado confirmó la victoria del presidente Emmanuel Macron, la ciudadanía del país galo se prepara para acudir nuevamente a las urnas, a fin de renovar la Asamblea Nacional, compuesta por 577 diputadas y diputados.

 

La primera vuelta de esa elección legislativa se llevará a cabo el próximo 12 de junio, mientras que la segunda vuelta será el día 19 del mismo mes. Cabe recordar que, para acceder a la segunda vuelta electoral, las y los aspirantes requieren obtener por lo menos un número de votos igual al 12.5 por ciento del total de votantes que registran las listas electorales. Si ninguno o ninguna de los candidatos obtiene tal porcentaje, pasarán quienes hayan obtenido los dos primeros lugares. Si alguien obtiene el 50 por ciento del total de los votos emitidos en primera vuelta, se le declarará electo/a a partir de ese momento.

 

La trascendencia de este escrutinio legislativo se sitúa en el hecho de que la izquierda francesa ha logrado unir fuerzas para disputarle una mayoría parlamentaria tanto a la extrema derecha como a la corriente ideológica del presidente recientemente reelegido, Emmanuel Macron (de centro-derecha). Tal unión de la izquierda se encuentra ahora liderada por el excandidato del movimiento Francia Insumisa (FI), Jean-Luc Mélenchon, quien ha pedido el voto ciudadano para convertirse en primer ministro, por medio de la consecución de la mayoría en la Asamblea Nacional. A este escenario se le conoce en Francia como cohabitación política.

 

En este contexto, resulta interesante analizar el proceso de construcción de la unión de las izquierdas y sus propuestas de gobierno, así como el eventual escenario de cohabitación política entre un presidente de la República y un primer ministro de tendencias políticas divergentes.

 

 

La Nueva Unión Popular Ecologista y Social (NUPES)

 

La izquierda francesa presentó diferentes candidatas y candidatos a la referida elección, que fueron apoyados cada uno por sus formaciones políticas respectivas. Así, el Partido Socialista (PS) determinó que Anne Hidalgo fuera su candidata; el partido Europa Ecológica (Los Verdes) presentó a Yannick Jadot; Philippe Potou fue el elegido por su agrupación política, Nuevo Partido Anticapitalista (NPA); Fabien Roussel representó al Partido Comunista (PC); Nathalie Arthaud fue representante del partido Lucha Obrera (LO), y FI tuvo como candidato a Jean-Luc Mélenchon.

 

Este último logró el tercer lugar en la primera vuelta electoral y, aunque no consiguió pasar a la segunda ronda, obtuvo un 22 por ciento del total de los votos, por detrás de Marine Le Pen (de extrema derecha) con un 23.15 por ciento, y el presidente-candidato Emmanuel Macron, con el 27.8 por ciento del total de los sufragios.

 

Cabe destacar que la abstención alcanzó el 28 por ciento del total de los sufragios emitidos, mientras que los votos nulos o inválidos[1] representaron el 1.6 por ciento, y los votos blancos[2] significaron el 4.6 por ciento de ese mismo total. El excandidato Mélenchon señaló que “Macron es el presidente peor elegido de la V República. Nada en un océano de abstención, voto blanco y nulo”[3].

 

En este contexto, es que el líder del movimiento FI convocó a toda la ciudadanía a participar masivamente en las próximas elecciones legislativas, así como a lograr una mayoría parlamentaria de las izquierdas, que lo elija como primer ministro, tal y como se mencionó y él mismo lo ha manifestado.

 

Para ello, Jean-Luc Mélenchon invitó a los ya referidos partidos de izquierda, a fin de unir fuerzas y conseguir ese objetivo. Su apuesta estriba sobre todo en lograr la movilización del electorado y de las personas abstencionistas, para que voten y se sumen a su proyecto, el cual ha conseguido ya el apoyo del PS, Los Verdes y el PC.

 

Las negociaciones con dichas formaciones políticas ya han tenido lugar y se han centrado particularmente en la unidad, en las convergencias, en la aceptación, por parte de ellas, de que el líder del movimiento FI sea primer ministro y, así, generar una ruptura con el neoliberalismo, poner fin a la trayectoria liberal y productivista de la Unión Europea (UE) a partir de la reorientación de sus políticas, así como construir un nuevo proyecto al servicio de la bifurcación ecológica y solidaria. Esto último significa que “[…] los objetivos de preservación del medio ambiente y de justicia social primen sobre los desafíos de estabilidad financiera y de competitividad […]”[4].

 

De esta manera, nace la NUPES, cuyas siglas en diferentes colores tienen un significado particular: contienen el verde de la ecología, el rojo de los movimientos sindicales y del comunismo, el violeta del feminismo y el multicolor de las luchas antirracistas. Pero, sobre todo, es un bloque popular en contra de la derecha y la extrema derecha[5].

 

 

 

Algunas de las propuestas de la NUPES son:

  • Revalorización del salario mínimo a 1,400 euros netos mensuales y la organización de una conferencia social sobre los salarios, las condiciones de trabajo y las pensiones;
  • El derecho de pensión a los 60 años para todas y todos;
  • La abrogación de las contrarreformas a la ley laboral y la lucha contra la uberización del trabajo;
  • El desarrollo de los servicios públicos, el rechazo a su privatización o apertura a la competencia;
  • La defensa de la República laica y universalista, la protección de la libertad de conciencia y de expresión, una acción resuelta contra el racismo, el antisemitismo y toda forma de discriminación y el combate contra los comunitarismos y el uso político de las religiones[6];
  • La renacionalización de la empresa Electricidad de Francia, de la empresa ENGIE, de autopistas y de aeropuertos[7];
  • Desobediencia europea. Ello significa desobedecer algunos tratados europeos para poner fin al curso liberal y productivista de la UE[8], con el fin de aplicar plenamente el programa común de gobierno y de respetar, así, el mandato que el pueblo francés expresó en las urnas.

Desobedecer significa también no respetar ciertas reglas europeas, pero trabajar al mismo tiempo para transformarlas, en particular aquellas económicas, sociales y presupuestales, como el Pacto de Estabilidad y de Crecimiento, el derecho a la competencia, las orientaciones productivistas y neoliberales de la Política Agrícola Común de la UE, entre otras[9]. Lo anterior no significa la salida de Francia de la UE, ni el fin del euro;

  • Planificación ecológica y establecimiento de la Regla Verde en la Constitución. La planificación ecológica significa que el Gobierno no deja en manos del mercado la suerte de la humanidad y dirige él mismo la construcción de una economía sostenible en el plano humano y ecológico[10]. La Regla Verde es una normativa que permitirá no agotar más recursos renovables de los que el planeta puede reconstituir, además de no producir más desechos de los que la Tierra tiene capacidad de absorber[11].
  • Transitar a la VI República por medio de una nueva Constitución, que será sometida a referéndum de aprobación, que tendrá la finalidad de establecer un régimen parlamentario, poner fin a la monarquía presidencial, instaurar el referéndum de iniciativa ciudadana, un nuevo papel para las colectividades locales[12] y los movimientos sociales, sindicales y asociativos[13].

 

La crisis de representación, de partidos políticos, de participación ciudadana, el presidencialismo ascendente, en resumen, la crisis de la democracia en Francia, como la ha definido la misma oposición de izquierda, sin duda han sido causas para que la NUPES ponga un acento especial en la creación de una VI República, que sólo sería posible ganando la mayoría parlamentaria e instalando un gobierno de cohabitación polític

 

 

 

La posible cohabitación política

Las próximas elecciones legislativas en Francia podrían derivar en un escenario en que durante su quinquenio el presidente Emmanuel Macron se encuentre con una mayoría parlamentaria de orientación política diferente, como se mencionó.

 

De manera general, la inercia de la votación en favor de un presidente de la República de cierta tendencia ideológica es secundada en las elecciones legislativas por una mayoría parlamentaria afín a esa tendencia.

 

Sin embargo, hoy y ante el fraccionamiento del voto en Francia, en donde las tres fuerzas principales adquirieron alrededor de un tercio cada una del porcentaje total de la votación en primera vuelta, se abre la posibilidad para la izquierda de ese país de acceder a la mayoría legislativa, y nombrar al líder de la NUPES, Jean-Luc Mélenchon, como primer ministro.

 

La cohabitación política limitaría el margen de maniobra del presidente de la República, el cual ya no podría apoyarse en su primer ministro para llevar a cabo su programa de gobierno.

 

Cabe recordar que en Francia han existido tres cohabitaciones políticas durante la V República: la primera, de 1986 a 1988, cuando el entonces presidente François Mitterrand tuvo que coexistir con el ex primer ministro Jacques Chirac; la segunda, de 1993 a 1995, cuando el mismo presidente Mitterrand cohabitó políticamente con el primer ministro de entonces Édouard Balladur; finalmente, la tercera fue de 1997 a 2002, en la que coexistieron el expresidente Jacques Chirac con el primer ministro Lionel Jospin.

 

¿Qué sucede cuando se aparece esta situación? Al existir divergencia de mayorías (presidencial y parlamentaria), se presenta una lectura constitucional del régimen político de tipo primoministerial, así como una aplicación del poder de naturaleza parlamentario, en lugar de una lectura constitucional del régimen político de tipo presidencialista. El primer ministro se libera de la tutela del presidente de la República en periodo de cohabitación y ejerce las facultades que le atribuye la Constitución de 1958. Así, el artículo 20 de ésta refiere que el Gobierno determina la política de la nación, dispone de la administración pública y de la fuerza armada.

 

Asimismo, el jefe de Gobierno propone a sus ministros, los cuales ponen en marcha la política gubernamental. Además, da órdenes a los prefectos[14], nombra a la mayoría de las y los funcionarios y agentes administrativos, dispone del poder reglamentario y garantiza la aplicación de las leyes.

 

Por su parte, el presidente de la República se ve disminuido en su papel y se limita a ejercer sus competencias exclusivas, las cuales, por cierto, no son muchas. El artículo 5 constitucional lo hace responsable de garantizar, por medio de su arbitraje, el funcionamiento regular de los poderes públicos, así como la continuidad del Estado. También es garante de la independencia nacional, de la integridad del territorio y del respeto de los tratados internacionales.

 

El jefe de Estado posee el derecho de disolución de la Asamblea Nacional, aunque debe consultar esta decisión con el primer ministro y los presidentes del Senado y de la Asamblea Nacional. Esta facultad no es sencilla de poner en práctica, ya que dependerá de la evolución del Gobierno opositor y del apoyo o no al mismo por parte de la opinión pública.

 

Cabe recordar que en 1997 el entonces presidente Chirac, aun teniendo la mayoría parlamentaria su favor, es decir, de su misma corriente ideológica (derecha), decidió disolver la Asamblea Nacional para obtener una nueva mayoría de esa misma tendencia fortalecida y renovada ante los no pocos cuestionamientos ciudadanos a su programa de gobierno y a su primer ministro.

 

Sin embargo, tras la disolución y las respectivas elecciones parlamentarias, la izquierda, esto es, el Partido Socialista y otros institutos políticos afines, se alzó con la nueva mayoría legislativa, por lo que le propuso al presidente de la República nombrar a su líder, Lionel Jospin, como primer ministro, a lo cual el mismo exmandatario Jacques Chirac no pudo oponerse.

 

En efecto, aunque el jefe del Ejecutivo debe nombrar al primer ministro (art. 8 constitucional), cuando exista cohabitación política, tendrá que nombrar al primer ministro que la mayoría opositora le proponga.

 

 

Asimismo, el primer mandatario puede decidir la organización de un referéndum, aunque éste deberá ser a propuesta del Gobierno o a propuesta conjunta del Senado y la Asamblea Nacional (art. 11 constitucional).

 

En materia de política internacional, el presidente de la República negocia y ratifica los tratados internacionales, pero sólo será informado de toda negociación encaminada a la concertación de acuerdos internacionales no sujetos a ratificación, los cuales pueden ser por los que opte el Gobierno de cohabitación.

 

En este contexto, las tensiones entre el jefe de Estado y el jefe de Gobierno no son excepcionales, ya que el primero intentará influir en la opinión pública nacional sobre los diferentes temas de gobierno. Así, el primer mandatario buscará contraponerse al jefe de Gobierno por medio de opiniones o argumentos, a través de comunicados, discursos, declaraciones en radio y televisión, entre otros, para dar a conocer su desaprobación u oposición a las medidas tomadas por el primer ministro de oposición.

 

La coyuntura política actual de Francia es aquella de las próximas elecciones legislativas. La izquierda optó por unirse y formar la NUPES no sólo para ganar la mayoría parlamentaria en la Asamblea Nacional, sino para hacer frente también a la política actual del presidente reelegido, así como a la extrema derecha, según lo han señalado en la misma Unión. Para ello, la izquierda hizo una propuesta común de programa que va en un sentido más social, democrático y ambiental, como se mencionó líneas arriba.

 

En caso de lograr la confianza mayoritaria del electorado, la cohabitación política quedaría instalada desde el inicio del quinquenio, y ambos actores, tanto el jefe de Estado como el jefe de Gobierno, aplicarán estrictamente sus facultades constitucionales.

 

Sin embargo, si la NUPES no obtiene la referida mayoría legislativa, entonces la recién nombrada primera ministra Elisabeth Borne, designada por el presidente Macron y su mayoría parlamentaria actual, continuará en su responsabilidad.

 

ricardomonreala@yahoo.com.mx

Twitter y Facebook: @RicardoMonrealA

 

Fuentes

[1] “Los votos inválidos corresponden a papeletas rotas o marcadas, que no pueden ser tomadas en cuenta en los resultados de la elección. A veces es difícil interpretar el significado de un voto nulo. El votante no quería necesariamente que su voto fuera inválido (creía, por ejemplo, que una nota manuscrita añadida no tendría ningún efecto). Pero también sucede que el votante ha depositado voluntariamente una papeleta inválida para mostrar su oposición a los distintos candidatos y programas presentados”. (Vie publique, “Abstention, vote blanc et vote nul: quelles différences?”. Vie publique (4 de abril, 2022), sec. Les Fiches [En línea]: https://bit.ly/3FP4RgZ [Consulta: 15 de mayo, 2022]).

[2] “El voto blanco consiste en depositar en la urna un sobre vacío o que contenga una papeleta desprovista del nombre de cualquier candidato (o de cualquier indicación en caso de referéndum). Este tipo de voto indica un deseo de diferenciarse de la opción que ofrece la elección. (Idem).

[3] EFE, “Mélenchon: dice que Macron es el presidente ‘peor elegido’ de la V República”. Swissinfo.ch (24 de abril, 2022), ed. Español [En línea]: https://bit.ly/3PmHMXg [Consulta: 15 de mayo, 2022].

[4] Danièle Obono, Mathilde Panot et al., “Proposition de résolution déclarant la nécessité d’une bifurcation écologique et solidaire pour aller vers les jours heureux”. Assemblée nationale (11 de mayo, 2020) [En línea]: https://bit.ly/3wcMteS [Consulta: 16 de mayo, 2022].

[5] Aurélie Trouvé, “Nouvelle union populaire écologique et sociale: que vive ce «bloc arc-en-ciel»!”. Libération (4 de mayo, 2022), sec. Idées et Débats, Tribunes [En línea]: https://bit.ly/3wwqzlO [Consulta: 17 de mayo, 2022].

[6] La France insoumise, “Accord entre la France insoumise et le Parti socialiste pour les prochaines élections législatives”. La France insoumise (4 de mayo, 2022), sec. Communiqués de presse [En línea]: https://bit.ly/3sEA9Sx [Consulta: 18 de mayo, 2022].

[7] Noémie Lair, “Législatives: La France insoumise et les communistes parviennent à un accord”. france inter (3 de mayo, 2022), sec. Politique [En línea]: https://bit.ly/3wsFbTf [Consulta: 18 de mayo, 2022].

[8] Marius Bocquet, “Législatives: ce que contient l’accord programmatique entre LFI et le PS”. Le Figaro (13 de mayo, 2022), sec. Actualité, Politique [En línea]: https://bit.ly/3NlZhp7 [Consulta: 18 de mayo, 2022].

[9] La France insoumise, op. cit.

[10] Guillaume Hébert, “Que propose la gauche «radicale» en France?”. Iris (13 de mayo, 2022), sec. Blogue, Billet [En línea]: https://bit.ly/3FKJEox  [Consulta: 19 de mayo, 2022].

[11] Anthony Laurent, “«Pour Jean-Luc Mélenchon, les priorités sont l’écologie, le social et la démocratie»”. Environnement Magazine (5 de abril, 2022), sec. Politiques [En línea]: https://bit.ly/3wgiBhB [Consulta: 19 de mayo, 2022].

[12] “Una colectividad territorial es una autoridad pública distinta del Estado. Cada comunidad (municipio, departamento, región) tiene un ejecutivo y una asamblea deliberante elegida por sufragio universal. Ejerce libremente sus prerrogativas en complemento con la acción del Estado”. (Vie Publique, “Qu’est-ce qu’une collectivité territoriale ou collectivité locale?”. Vie Publique (15 de octubre, 2021), sec. Les Fiches [En línea]: https://bit.ly/3Mk9NwF [Consulta: 18 de mayo, 2022].

[13] La France insoumise, op. cit.

[14] “El Prefecto es el representante del Estado, representante de cada uno de los miembros del Gobierno, en las colectividades territoriales. Según el artículo 72 de la Constitución francesa, es responsable de los intereses nacionales, el control administrativo y el respeto a la ley”. (Vie Publique, “Quelle est la fonction d’un préfet?”. Vie publique (25 de enero, 2021), sec. Les Fiches [En línea]: https://bit.ly/3yKC3ES [Consulta: 19 de mayo, 2022]).