Avances y retrocesos LGBTTTIQA+ 2023

La celebración de la XLV Marcha del Orgullo LGBTTTIQA+ en la Ciudad de México, sumada a los eventos que se llevan a cabo alrededor del país, es una excelente oportunidad para analizar las conquistas que el movimiento ha logrado en materia de derechos humanos y desigualdades sociales. Sin embargo, es difícil ignorar los desafíos que en la actualidad enfrenta este proceso de justicia social.

Son varios los fenómenos que ahora mismo representan amenazas políticas y sociales para los grupos de la diversidad sexual y de género, no sólo en México, sino en todo el mundo.

Avances

De acuerdo con la encuesta Ipsos LGBT+ Pride 2023, en promedio el nueve por ciento de las y los adultos en 30 países se identifican como lesbianas, gays, bisexuales o transgénero, entre otras preferencias sexuales e identidades de género (LGBT+). Específicamente, el tres por ciento de las y los encuestados se identificaron como lesbianas o gays; el cuatro por ciento, como bisexuales; el uno por ciento, como pansexuales u omnisexuales, y otro uno por ciento, como asexuales.[i]

Los hombres son más propensos que las mujeres a declararse parte de la comunidad LGBT+ (respectivamente y en promedio mundial, un cuatro por ciento, frente al uno por ciento), pero ambos tienen la misma probabilidad de identificarse como bisexuales, pansexuales, omnisexuales o asexuales.

Sobre identidad de género, el uno por ciento promedio en todo el mundo se describe a sí mismo como transgénero; otro uno por ciento, como no binario, de género no conforme o fluido y, finalmente, también un uno por ciento, como ninguno de los dos, pero diferente de hombre y mujer.[ii]

Respecto a la percepción de estos temas entre la población en general, Ipsos reporta que el 47 por ciento de los y las encuestados afirman tener un pariente, amigo o compañero de trabajo homosexual o lesbiana: cinco puntos más que en la encuesta previa de 2021. El 26 por ciento dice conocer a alguien bisexual (dos puntos más1); el 13 por ciento, a alguien transgénero (tres puntos más) y el 12 por ciento de la población general confirma que conoce a una persona no binaria o que tiene fluidez de género (hasta tres puntos más).[iii]

Sobre estos datos hay que anotar algunas consideraciones. Primero, las comunidades de la diversidad sexual y de género no son homogéneas. Lo cierto es que en materia de política pública es necesario segmentarlas entre lesbianas, hombres homosexuales y personas bisexuales y, por supuesto, sobre sus identidades de género. Sólo de esa manera podrán ser atendidas sus necesidades de manera adecuada.

Por otra parte, es evidente que el aumento de estas cifras en tan sólo dos años indica que la visibilidad social de estos grupos se ha ampliado positivamente. La confianza de estos sectores en declarar abiertamente su sexualidad y expresar su género de manera pública nos muestra que nuestras sociedades avanzan. El activismo, la información, la política pública y la inclusión económica, laboral, de educación —aunque aún con retos profundos— ya comienzan a tener resultados. Es cada vez más común que en nuestros entornos compartamos espacios respetuosos con estas comunidades, y los datos lo demuestran.

Sin embargo, aún hay resistencias a nivel global cuando se abordan los derechos humanos de estas poblaciones, consagrados legalmente. Aunque socialmente hay mayor visibilidad, las cifras indican que todavía hay dudas en materia jurídica en algunas áreas.

Empecemos por lo positivo: Ipsos afirma que, en promedio, el 56 por ciento de las personas está de acuerdo con que a las parejas del mismo sexo se les permitiera casarse legalmente; mientras que el 16 por ciento piensa que se les debería autorizar obtener cierto reconocimiento legal, pero no casarse, y sólo el 14 por ciento señala que no se les debería permitir ni casarse ni obtener cualquier tipo de reconocimiento legal.

En general, se puede afirmar que el reconocimiento legal del matrimonio entre personas del mismo sexo es casi generalmente aceptado en buena parte del mundo. Si sumamos los dos porcentajes que apoyan cualquier tipo de unión legal —matrimonio o no— se alcanza el 72 por ciento de la población encuestada; en tanto, las oposiciones se encuentran en no más de un tercio en cualquiera de los países incluidos en la encuesta de Ipsos. Los avances en la materia son sustanciales.

Pero las malas noticias surgen cuando se analiza el apoyo a otros derechos colectivos. Las resistencias destacan, por mencionar algunos ejemplos, en menor aceptación sobre los siguientes aspectos:

  • La posibilidad de que a las personas transgénero se les permita usar instalaciones que corresponden a su expresión de género; por ejemplo, el uso del mismo baño para mujeres cisgénero y mujeres transgénero (un 55 por ciento).
  • La emisión de documentos oficiales con casillas distintas a masculino y femenino (un 53 por ciento).
  • Que los sistemas de salud cubran los costos de la transición de género del mismo modo en que lo hacen en otros procedimientos médicos (un 47 por ciento).

Entre los avances legales, en junio pasado, el Tribunal de Distrito de Fukuoka, Japón, declaró que el sistema legal de esa nación debe cambiar, de manera que respete mejor los derechos humanos de las parejas del mismo sexo; aunque también confirmó la prohibición de los matrimonios igualitarios. Fue una victoria agridulce para el activismo japonés, pero se marca un precedente para una discusión que podría motivar cambios profundos en el sistema del país y, en un futuro, la legalización de estas uniones.[iv]

En febrero pasado, España aprobó una ley que, entre otras disposiciones, permite el reconocimiento de la identidad de género basado en la autoidentificación, a través de un proceso administrativo simple, sin la solicitud de una operación de reasignación de sexo o cualquier otro procedimiento médico. Ésta última ha sido una de las peticiones más importantes de los movimientos de personas trans, pues consideran que la intervención quirúrgica resulta violenta, sobre todo cuando se busca un proceso administrativo para reconocer el género legal.[v]

Human Rights Watch reporta que esa ley además la ampliación del acceso a técnicas de reproducción asistida; fortalecer la educación sexual; prohibir cirugías médicamente innecesarias para niños intersexuales antes de que puedan dar su consentimiento; permitir el reconocimiento de la filiación para parejas del mismo sexo no casadas, y la introducción de medidas para combatir la discriminación contra las personas de la comunidad LGBTTTIQA+ en varios ámbitos, incluidos la salud, el empleo y la vivienda.

Retrocesos

Si se compara con el amplio apoyo que recibe el acceso a la unión civil entre personas del mismo sexo (de un 72 por ciento), aún falta mucho trabajo respecto a los derechos colectivos de las personas transgénero y otras expresiones. El debate sobre estos temas se ha politizado sobremanera.

Hoy mismo, entre los grupos conservadores en varios lugares del mundo, el tema de los derechos de las personas transgénero han sustituido el debate sobre matrimonio igualitario.[vi] En países como Estados Unidos, grupos de extrema derecha muestran públicamente su posición en contra de los derechos colectivos de las comunidades LGBTTTIQA+ en general, pero con mayor intensidad en los relativos a las poblaciones transgénero.

Aspectos como la presión de estos grupos extremistas ha obligado a desistir a las empresas de ese país que en algún momento declararon abiertamente su apoyo a estos colectivos. Asimismo, se reporta el aumento de legislación y proyectos regulatorios posiblemente discriminatorios contra estas poblaciones en varios estados de la Unión Americana, acompañados de una retórica hostil.[vii]

Un informe titulado “Under Fire” (“Bajo fuego”) del Movement Advancement Project (MAP)[viii] afirma que tan sólo en 2023 legisladores de 46 estados han presentado más de 650 proyectos de ley anti-LGBTTTIQA+ y 160 específicos en materia de educación, para prohibir cualquier referencia en las escuelas sobre este tema, disminución de la libertad de expresión para las personas trans y la eliminación de protecciones contra el acoso para esas y otras comunidades.[ix]

El 2023 sería especialmente retador en la materia porque durante todo el año previo se presentaron a nivel estatal 315 proyectos. En los primeros meses del presente año esa cantidad ya se duplicó. Incluso MAP afirma que se han presentado más proyectos de ley anti-LGBTTTIQA+ que en todo el período 2012-2015 combinado.[x]

En Europa sucede algo similar. La revisión anual de ILGA Europe 2023, que documenta la situación en 54 países europeos y de Asia Central, describe una situación muy similar.[xi] De acuerdo con ese texto, 2022 fue el año más violento para las personas LGBTTTIQA+ en toda la región durante la última década. Principalmente, se reportaron ataques planificados y letales, suicidios por acoso sistemático, y discurso de odio institucional desde la esfera política, religiosa y movimientos de derecha.[xii]

Por ahora, todavía es ilegal ser una persona LGBTTTIQA+ en 64 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Incluso, en algunos de estos países se les castiga con pena de muerte.[xiii]

¿Cómo vamos en México?

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) 2021 del INEGI, en México la población LGBTTTIQA+ asciende a cinco millones de personas (el 5.1 por ciento de la población de 15 años y más), lo que significa que una de cada 20 personas se identifica como parte de estas comunidades.

Específicamente, la población con diversas preferencias sexuales se encuentra en el 4.8 por ciento, equivalente a 4.6 millones de personas. Mientras que la población transgénero y de otras expresiones equivale al 0.9 por ciento de las personas de 15 años y más, o sea, al 0.9 por ciento de la población mexicana adulta.[xiv]

En octubre de 2022, el Senado de la República aprobó en lo general y particular el dictamen que busca sancionar y eliminar en México las llamadas terapias de conversión, conocidas como Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG). Se trata de supuestos tratamientos que buscan, a través de mecanismos no avalados por la medicina —que incluyen tortura física, privación de la libertad y violencia psicológica y psiquiátrica—, “cambiar” la preferencia sexual de las personas y su identidad o expresión de género. Estas prácticas, además de ser nocivas para la salud mental y física, atentan contra los derechos humanos y la dignidad de las personas.[xv]

Por otra parte, en octubre de 2022, Tamaulipas se convirtió en el último estado mexicano en aprobar la unión civil entre personas del mismo sexo que, de esa manera, ya es admitida en todo el territorio nacional. Con esto, México se sumó a un grupo pequeño de países latinoamericanos en donde la medida es legal: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Cuba y Uruguay.[xvi]

Es evidente que aún tenemos profundos retos que enfrentar en la materia, entre ellos, los crímenes de odio contra las personas transgénero y los trámites administrativos para mejorar el reconocimiento de género para las personas trans. Sin embargo, estoy seguro de que a pesar de los retrocesos a nivel mundial, en México vamos avanzando de manera correcta hacia la reducción de la brecha y el respeto de los derechos humanos de todas las poblaciones, incluidas las de la diversidad sexual y de género.

 

Fuentes:

[i] Nicolas Boyon, “Pride month 2023: 9% of adults identify as LGBT+”. Ipsos (1 de junio, 2023), sec. News & Events: News, ed. Global/English [En línea]: https://bit.ly/3pitMWn [Consulta: 23 de junio, 2023].

[ii] Idem.

[iii] Idem.

[iv] Amnesty International, “Japan: Fukuoka ruling on same-sex couples shows progress on LGBTI rights”. Amnesty International (8 de junio, 2023), sec. News, ed. English [En línea]: https://bit.ly/44ihZ9m [Consulta: 23 de junio, 2023].

[v] Cristian González Cabrera, “Victoria en la lucha por el reconocimiento del género en España”. Human Rights Watch (16 de febrero, 2023), sec. Últimas Noticias, ed. Español [En línea]: https://bit.ly/3Nw1j7Q [Consulta: 23 de junio, 2023].

[vi] Adam Nagourney y Jeremy W. Peters, “How a Campaign Against Transgender Rights Mobilized Conservatives”. The New York Times (17 de abril, 2023), sec. Politics [En línea]: https://nyti.ms/43X86OF [Consulta: 23 de junio, 2023].

[vii] Margaret Sullivan, “Gay and trans people deserve to live without persecution in the US. Why is that so hard?”. The Guardian (1 de junio, 2023), sec. Opinion, ed. International [En línea]: https://bit.ly/3PtvHC9 [Consulta: 23 de junio, 2023].

[viii] Movement Advancement Project, Under fire-Erasing LGBTQ people from schools and public life. Movement Advancement Project, Boulder, 9 pp. [En línea]: https://bit.ly/44gLKaM [Consulta: 23 de junio, 2023].

[ix] Susan Miller, “’War’ on LGBTQ existence: 8 ways the record onslaught of 650 bills targets the community”. Usa Today (5 de abril, 2023), sec. U.S., Nation [En línea]: https://bit.ly/3r57Qyr [Consulta: 23 de junio, 2023].

[x] Idem.

[xi] ILGA Europe, 2023 Annual review of the human rights situation of lesbian, gay, bisexual, trans and intersex people in Europe and Central Asia. ILGA Europe, Bélgica, 2023, 158 pp. [En línea]: https://bit.ly/3PtMLrY [Consulta: 23 de junio, 2023].

[xii] ILGA Europe, “Deadliest rise in anti-LGBTI violence in over a decade, our anual report shows”. ILGA Europe (20 de febrero, 2023), sec. Press Release [En línea]: https://bit.ly/3XpCrmp [Consulta: 23 de junio, 2023].

[xiii] Jamie Wareham, “New Maps Show Where It’s Illegal To Be LGBTQ In 2023”. Forbes (7 de abril, 2023), sec. Leadership, Diversity, Equity & Inclusion [En línea]: https://bit.ly/44cMnlC [Consulta: 23 de junio, 2023].

[xiv] Instituto Nacional de Estadística y Geografía, “Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) 2021”. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (28 de junio, 2022), sec. Sala de Prensa [En línea]: https://bit.ly/3qVhzaF [Consulta: 23 de junio, 2023].

[xv] Coordinación de Comunicación Social del Senado de la República, “Aprueba Senado proyecto para prohibir y penalizar terapias de reorientación sexual”. Coordinación de Comunicación Social del Senado de la República (11 de octubre, 2022), sec. Información, Comunicados [En línea]: https://bit.ly/3JstZ0f [Consulta: 23 de junio, 2023].

[xvi] Santiago Martin Martinez y AP, “El matrimonio igualitario ya es legal en todo México tras su aprobación en el estado de Tamaulipas”. Euronews (28 de octubre, 2022), sec. Mundo, México [En línea]: https://bit.ly/42Yq1TY [Consulta: 23 de junio, 2023].